sábado, 13 de diciembre de 2014

Moctezuma y Atahualpa en el Palacio Real de Madrid

¿Qué pintan Moctezuma y Atahualpa en el Palacio Real?
En la fachada del Palacio Real de Madrid que da a la plaza de la Armería se encuentran las estatutas de Moctezuma (1466-1520) y Atahualpa (1500?-1533), los últimos Emperadores de los aztecas y de los incas. Los dos gobernantes americanos están acompañados por otros Reyes españoles, como si la fachada del Palacio sirviera de lección de historia de la Monarquía hispánica.
La idea de colocar las estattas de todos los Monarcas se la propuso a Fernando VI el erudito Fray Martín Sarmiento, quien sugirió empezar por el Rey Ataulfo. Los historiadores consideran que la Monarquía apareció en la península ibérica hace 1.600 años, cuando se instaló el Rey Ataulfo, primer Rey visigodo, en 415 en la provincia romana Tarraconense.
Los Reyes posteriores se consideraban herederos de los que les precedieron, no sólo en los distintos Reinos de la península ibérica sino también en los territorios de otros continentes que se incorporaron a la Monarquía española. Y así se quiso expresar incluyendo las estatutas de los Emperadores azteca e inca en la entrada principal del Palacio Real.
Aquel centenar de estatuas reales estuvo decorando la fachada del Palacio hasta que Carlos III las ordenó retirar. Algunas acabaron en los almacenes del Alcázar y otras se distribuyeron por diversas ciudades españolas. Ataulfo terminó, junto a otros Reyes visigodos, en el parque de La Florida de Vitoria. En 1970 varias de ellas regresaron a su lugar original, pero otras se quedaron en Burgos, en Pamplona y en diversos lugares de Madrid, como el Retiro o la plaza de Oriente. Y la lección de historia quedó incompleta.
Almudena Martínez
Félix Velasco - Blog

miércoles, 3 de diciembre de 2014

España noble y bravía

video
Tengo plantada una flor,
Y en los montes de Navarra,
Tengo plantada una flor,
Y el aire la vahándola,
Y hasta aquí llega el olor,
Y hasta aquí llega el olor,
Y en los montes de Navarra.

Va el león de mi bandera,
Pregonando la bravura,
Va el león de mi bandera,
Por eso al oír la jota,
Se enardece España entera,
Se enardece España entera,
Pregonando la bravura.

España noble y bravía,
Aragón tierra valiente,
España noble y bravía,
No hay en todo el mundo entero,
Patria mejor que la mía,
Patria mejor que la mía,
Aragón tierra valiente.

domingo, 9 de noviembre de 2014

El día en que la Alemania libre ganó la guerra al comunismo

La Friedrichstrasse que cruza Unter den Linden y el canal del río Spree no es aun hoy lo que fue a principios del siglo XX, la única calle europea que competía con Times Square en tráfico peatonal y rodado. Pero es ya otra vez una gran calle europea de luces, ruidos y bullicio. Hay que tener la mirada muy avisada para descubrir tras la gran estación del mismo nombre, unas escaleras cubiertas que bajan a lo que hoy es, en un gran semisótano, el museo del «Grenzgang», del «paso de fronteras».
Suena allí hoy aquello de «frontera» tan absurdo e irreal como un puente en medio del mar. Y nadie podría adivinar que allí estuvo durante casi tres décadas el nudo sentimental y emocional de Alemania. En aquellas instalaciones paralelas a la estación Friedrichstrasse, con compuertas, pasillos, juegos de espejos y rejas con pinchos, se producían a diario tremendas escenas de drama y desconsuelo entre quienes se iban y quienes se quedaban.
Allí se consumaban rupturas, reencuentros y separaciones unas fugaces, muchas temporales y también definitivas. Allí estuvo durante todos los 28 años de existencia del Muro de Berlín, el túnel vigilado que lo atravesaba, por el que el poder comunista regulaba, con cuentagotas, los contactos humanos entre las dos partes de la Alemania demediada por la Guerra Fría. Dos Alemanias que entonces se separaban rápidamente por un abismo cada vez mayor en desarrollo, bienestar, información y libertad.
Era el escenario y el símbolo a un tiempo del desgarro alemán. El Palacio de las Lágrimas lo llamaban. Estaba cerca del Palacio Admiral en el que se produjo el acto político que iba a consumar una larga tragedia, el del secuestro comunista de las regiones orientales de la Alemania derrotada. En el Admiral se obligó, por orden de Stalin, que los socialdemócratas del SPD en la zona oriental se unieran a los comunistas del KPD en el Partido Socialista Unificado. Que por supuesto fue comunista.
Las quejas no eran recomendables. Se desaparecía. El 22 de abril de 1946 con Berlín aún siendo un mar de escombros. Stalin dejaba ya claro que en la parte de Alemania ocupada por el Ejército Rojo se impondría un régimen obediente a Moscú. Ya no había que simular nada. Dos años más tarde, en 1948, se imponían los comunistas en todos los países que habían sido «liberados» por las fuerzas de Stalin. Tan solo tres años de frágil esperanza de libertad.
La ocupación nazi que había devastado Centroeuropa hacia sitio no a la democracia sino a una ocupación soviética. En Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumanía y Bulgaria se imponían los comunistas obedientes a Moscú. Tan solo en Yugoslavia, un Josip Broz «Tito», envalentonado por su propia leyenda, negaba obediencia a Stalin y protagonizaba la primera ruptura en la hasta entonces marmórea unidad comunista internacional bajo Stalin. Muchas ejecuciones habría de causar la purga estaliniana de «titoistas» reales o inventados, en toda la región.
El puente aéreo.
Alemania fue dividida en 1945 en cuatro partes por las potencias vencedoras. Pronto quedó claro que solo había dos, una con los sectores americano, francés y británico y otra la soviética. Y dentro de ese sector soviético de la Alemania dividida, que se habría de convertir en la República Democrática (RDA), en medio del mismo como una isla, la capital Berlín dividida a su vez en cuatro partes y a la postre en dos, la occidental democrática y la comunista. En 1948 cuando la Guerra Fría viene a hacerse oficial, Stalin hace su primer pulso a las potencias occidentales.
En reacción al anuncio de la creación de la República federal, Moscú pone en cuestión el estatus internacional de la ciudad y bloquea todos los accesos y suministros terrestres. Habría sido difícil convencer a la opinión pública norteamericana de que volviera a la guerra, esta vez contra la URSS, para defender la libertad de quienes hasta hacía tres años habían sido su mortal enemigo. Pero el presidente Harry Truman era consciente de que si Stalin lograba echar a los aliados occidentales de Berlín, toda Alemania caería en manos soviéticas.
La idea de tener a las fuerzas del Ejército Rojo en el Rhin y a horas de París era una pesadilla. Por eso se emprendió una operación sin precedentes. Un fuente aéreo de más de 272,000 vuelos durante 321 días alimentó a toda la ciudad hasta que, admitido el fracaso, Stalin abrió el tráfico a la ciudad sitiada.
El Tercer Reich, ese Imperio que iba a durar mil años según los planes de su fundador Adolf Hitler, apenas superó los doce. Su apoteosis final se consumó no lejos de la Friedrichstrasse. Su paralela, la Wilhelmstrass, tenía algunas de las principales direcciones oficiales del Estado nacionalsocialista. Aparte de ministerios como Exteriores, estaba allí, construido sobre el solar de una razonable cancillería imperial de Otto von Bismarck, el colosal edificio construido por Albert Speer para el Führer, la Reichskanzlei. Era símbolo, lleno de brutal energía, columnas y mármol, del poder emergente y oficialmente eterno aun en 1938. Con su búnquer en los jardines, en el que pasaría los últimos agónicos meses antes de quitarse la vida el 30 de abril de 1945, con los soldados soviéticos ya en calles aledañas.
Estallido de protestas.
Esa cancillería como otros muchos edificios del devastado barrio oficial entre la Puerta de Brandenburgo y la estación de ferrocarril Anhalter, que desapareció de la faz de la tierra, habría de quedar a partir de agosto de 1961, en un limbo urbano inalcanzable, no urbanizado hasta el año milagroso de 1989. Porque el muro que atravesaba el centro, aislando las tres zonas de Berlín ocupadas por americanos, franceses y británicos —los sectores occidentales— no era un simple muro. Era una amplia franja de terreno entre dos muros paralelos, en la que había minas, alambradas de espino, fosos, carretera para patrullas, instalaciones de perros, mecanismos de disparo automático y torres de vigilancia. En unas partes de la ciudad la franja tenía dos o tres centenares de metros de ancho y en otras siete u ocho.
La siguiente crisis estalló el 17 de junio de 1953. Los obreros que construían las viviendas de la avenida Stalin en el este de la ciudad se rebelaron aquel día contra nuevas exigencias laborales de las autoridades comunistas. Y lo que empezó como un conflicto laboral muy localizado se convirtió en horas en la mayor manifestación anticomunista desde el final de la guerra. Stalin había muerto el 5 de marzo. Pero quienes pensaron que eso podía cambiar actitudes en Moscú se equivocó. La lógica de Stalin funcionó sin él aún mucho tiempo.
Los tanques soviéticos, cuya presencia en la región era masiva, aplastaron con decenas de muertes aquella protesta obrera convertida en levantamiento nacional. El de Berlín este fue el primera levantamiento anticomunista con eco que se produjo en los países conquistados por Stalin en su guerra contra Hitler. Aunque ese mismo año ya se produjeron en Polonia y muy pronto habría de surgir, de forma muy traumática, el levantamiento de Hungría de octubre de 1956 y sus ecos polacos.
Un año antes se había producido un hecho insólito que hizo disparar las expectativas de muchos. Austria, que había estado dividida igual que Alemania, con Viena a su vez también dividida como Berlín, lograba que las cuatro potencias vencedoras firmaran su Tratado de Estado a cambio de «eterna neutralidad». Y por primera vez en la historia, el Ejército soviético abandonaba un país, Austria, cuya parte oriental había conquistado en guerra contra el nazismo.
Antagonismo ideológico.
Pero en Alemania no había neutralidad. La República Federal de Alemania, dirigida por Konrad Adenauer, se había comprometido firmemente con las potencias occidentales e ingresaba en la OTAN. Su democracia liberal no tendría nada que ver con la dictadura comunista del «otro lado». La economía social de mercado, con su elemento socialcristiano, era lo contrario que el dirigismo soviético de los planes quinquenales. Y las dos Alemanias, que se habían puesto a andar al mismo tiempo, se convirtieron así para todo el mundo en un inmenso campo de pruebas en el que verse la competencia de dos sistemas en una misma sociedad desarrollada.
El resultado no tardó en ser evidente. Nada más limpiarse las escombreras en que la guerra había convertido las ciudades alemanas, los alemanes occidentales se dejaron cautivar por un frenesí emprendedor y laborioso que pronto habría de llamarse el Milagro económico. Sobre los efectos de la Reforma Monetaria de Ludwig Erhard en 1948 que había introducido el marco alemán, DM, la década de los años cincuenta registra un espectacular crecimiento de la producción, la economía y del bienestar. Los fondos del Plan Marshall que Estados Unidos lanzó para la recuperación de una decena de países europeos afectados por la guerra, fueron ante todo a Francia y al Reino Unido, pero la parte que llegó a Alemania tuvo también un gran efecto positivo muy visible.
Telón de Acero.
Mientras, la parte de Alemania ocupada por los soviéticos apenas se movía. Sus dirigentes que habían fusionado por dictado moscovita a los dos partidos de izquierda SPD y KPD para crear el Partido Socialista Unificado (SED) fueron relevados por Walter Ulbricht, un comunista inflexible entre los fundadores del partido comunista KPD en la República de Weimar que había logrado sobrevivir doce años en la emigración soviética. Lo que habían logrado pocos sin sucumbir a las purgas. Alemania oriental se vio aplastada por regulaciones, ukases y otras órdenes de Moscú volcadas en las grandes industrias y en el control total del enemigo ocupado.
La mayor parte de la industria pesada había sido desmantelada y trasladada a Moscú como reparación de guerra. La frontera a lo largo de las dos Alemanias ya se había fortificado y era impermeable. Como ya había anunciado en su viaje a EE.UU. en 1946 Winston Churchill, un telón de acero había caído sobre Europa desde el Báltico al Adriático. Había una frontera totalmente cerrada a lo largo del frente entre las dos grandes potencias e ideologías.
¿Totalmente? No. El telón de acero tenía un inmenso agujero. En Berlín. Era toda la linea que separaba al sector soviético de los otros tres sectores, de norte a sur. Pese a las trabas administrativas y policiales, la ciudad abierta permitía que muchos trabajaran en un sector en el que no vivían. Trabajo bueno había en el oeste. Y cada vez eran más los que no volvían. Muchos para coger los aviones que comunicaban a diario a la isla de Berlín Oeste con Alemania occidental. Por ese agujero votaban los alemanes orientales a los que habían impuesto la dictadura. Votaban libertad. Votaban bienestar. Y votaban con los pies, como solía decirse. A lo largo de los trece años desde la reforma monetaria, Alemania oriental se desangraba.
El precio de la libertad.
El agravio comparativo entre las dos partes de Berlín y comunicado por el boca a boca diario del tráfico humano resultaba demoledor para la Alemania socialista. En 1961 la situación era ya dramática. Y un Nikita Jruschov con problemas propios internos no se podía permitir una RDA en la que pronto no quedaría mano de obra cualificada y amenazaba con el colapso. Ulbricht, agente del Komintern en España, burócrata inmovilista que saboteaba la desestalinización del propio Jruschov, estuvo más que dispuesto. Célebre es su frase un día antes de la construcción el 13 de agosto de 1961 de «nadie tienen intención de construir un muro».
Aquella madrugada hubo un inmenso despliegue policial y militar. Se cerraron las calles, se cegaron las alcantarillas, se prohibió el tráfico. Y un ejército de obreros en camiones llegaron al centro de la ciudad a cerrar herméticamente el sector soviético de los demás. No era tan fácil. Los límites atravesaban edificios y hasta viviendas, los canales y la amplia red de metro y de tren suburbano que distingue a Berlín desde el arranque del siglo XX. Hubo escenas escalofriantes. Tragedias. Muertos por disparos. Por suicidio. Muchos aprovecharon la confusión aquellos días para salir a través de una frontera aún imperfecta. Y durante toda la existencia del Muro hubo intentos logrados o no, de romper y burlar esa frontera.
Cerca de mil muertos dentro de la ciudad son testimonio de ello. A lo largo de los años el muro se sofisticó, se amplió con «la franja de la muerte» como la llamaban. Y hasta el 9 de noviembre de 1989, ese muro fue símbolo de la Guerra Fría pero ante todo del fracaso de un sistema de gobierno basado en la represión y el terror, en el fracaso de la segunda ideología criminal que tras el nacionalsocialismo, había arraigado y sembrado la tragedia en suelo alemán.
Crucé decenas de veces el muro, sobre todo por el «checkpoint charlie» que era para diplomáticos y personas acreditadas ante el gobierno de la RDA. Que era más cómodo que el Palacio de las Lágrimas. Estuve acreditado ante ambas Alemanias y también en Polonia, el país responsable de iniciar con su valentía y calidad moral los cambios que arrastraron al Muro, a sus constructores y a su ideología, al basurero de la historia y a todos los pueblos centroeuropeos a liberarse.
Un cuatro de siglo después, no están por supuesto igual todos los países implicados en aquella maravillosa gesta del siglo XX que fue la revolución democrática de 1989. Pero todos recuperaron entonces su libertad para vivir y equivocarse ellos en democracia. Millones vertimos lágrimas en todo el continente, secuestrado por el crimen nazi y comunista, y ya felizmente recuperado. Muy distintas que las de los lloros del desgarro en la Friedrichstrasse. Marcaron el año en que más felicidad se pudo gozar en todo ese siglo terrible anegado de dolor y sangre. Por la experiencia de la libertad triunfadora sobre la oscuridad y el miedo.
Hermann Tertsch
Félix Velasco - Blog

sábado, 1 de noviembre de 2014

La mandolina del capitán Corelli


Una historia de amor y guerra que describe la capacidad humana para la crueldad y la pasión. En plena II GM la llegada de los italianos trastoca la apacible vida de un remoto pueblo de la isla griega de Cefalonia, y en particular la vida de la hija del médico de la localidad, que se siente cautivada por el capitábn Corelli, el oficial italiano que va a alojarse a su casa, músico consumado y hombre dotado de un agudo sentido del humor. 
- "El amor es una locura pasajera, hace erupción cómo un volcán y luego se serena. Y cuando esto pasa uno ha de tomar una decisión. Tienes que averiguar si vuestras raíces están tan fuertes entretejidas que resulta inconcebible separarse el uno del otro. Porque el amor es eso. Amor no es quedarse sin aliento,amor no es excitación, ni formular promesas de pasión eterna, ni el deseo de aparearse a cada momento del día, ni pasar la noche en vela imaginando que él besa hasta el último rincón de tú cuerpo. Eso sólo es enamoramiento cosa que puede pasarle a cualquier idiota. El amor propiamente dicho es lo que queda cuando el enamoramiento se extingue, lo cual es un arte y también un afortunado accidente. Tú madre y yo lo tuvimos, nuestras raíces crecían las unas hacia las otras bajo tierra, y cuando todos los bonitos pétalos hubieron caído de nuestras ramas descubrimos que éramos un único árbol, no dos."
Félix Velasco

El Acueducto de Segovia esconde una leyenda en sus columnas

Una de las construcciones más importantes no sólo de Castilla y León, sino de toda España es el Acueducto de Segovia, una obra que según los historiadores se remonta a la época romana, pero que encierra tras de sí una leyenda que es conocida por todos los segovianos y que serviría para «explicar» el hueco reservado para poner la Virgen de la Fuencisla. La leyenda dice así:
Hubo un tiempo en el que la zona alta de la ciudad de Segovia no tenía fácil acceso al agua. Para poder conseguirla, los habitantes tenían que realizar un gran recorrido para poder traer el agua de las fuentes en la zona exterior de la ciudad.
Una joven criada, tenía que llevar cada día agua a la casa en la que servía en lo alto de la ciudad, para lo que tenía que bajar a cuestas con el cántaro a la zona baja donde se situaba la fuente, para luego hacer el camino de subida con el cántaro lleno.
Un día la joven criada, sumida en la desesperación a mitad de camino, exclamó en alto: «Daría lo que fuera porque el agua llegara sola a las puertas de la ciudad para no tener que volver nunca a recorrer este camino». Entonces una voz melodiosa tras ella le respondió: «¿Estás segura de que darías cualquier cosa a cambio de que el agua llegara a las puertas de tu ciudad?». La joven se dio la vuelta asustada y se encontró con un hombre apuesto, al que respondió que sí sin dudarlo ni un momento, ya que pocas eran las pertenencias que tenía que pudieran interesarle al hombre.
Entonces el hombre le pidió algo que la mujer sí que poseía: su alma a cambio de hacer que el agua llegara directamente hasta las puertas de la ciudad. En el momento de bajeza, la joven pensó que el alma era algo que de poco le valía, por lo que aceptó sin dudarlo. Entonces, se percató de una rara sonrisa en la cara del extraño, por lo que antes de estrechar la mano con este y sellar el trato, la joven añadió que sólo le daría su alma si era capaz de hacerlo antes de que el primer rayo del sol brillara a la mañana siguiente. Tras cerrar el trato con un apretón de manos, el hombre se desvaneció ante sus ojos, y la joven continuó su camino a por agua pensando que todo había sido una simple fantasía causada por el gran cansancio.
La noche cayó, y la joven comenzó a dar vueltas en la cama sin poder dormir. No paraba de pensar en el extraño encuentro que había tenido al bajar a la fuente por la mañana, así que se levanto y fue a dar un paseo para airear la mente. Pero su sorpresa fue mayúscula cuando se asomó al mirador junto a la puerta de San Juan y observó como el extraño que había conocido esa mañana estaba envuelto en llamas y dando órdenes a cientos de diablos, dirigiéndolos en la construcción de una estructura que la joven no tardó en identificar con un conducto para llevar el agua a lo alto de la ciudad.
La obra continuó toda la noche, durante la cuál la joven no paró de rezar a Dios arrepentida por su trato con el diablo y pidiéndole que no dejara que el diablo se llevara su alma, sin obtener respuesta alguna. Cuando toda la construcción estaba prácticamente finalizada, el hombre en llamas y todos sus ayudantes comenzaron a celebrar la victoria mientras llevaban la última piedra al hueco, y justo en el momento que el hombre en llamas iba a ponerla, el primer rayo de sol golpeó su cara.
El diablo, indignado con su derrota, abandonó la ciudad junto a todos sus ayudantes dejando la casi terminada construcción a sus espaldas. La joven, sorprendida por su victoria, corrió a la iglesia para confesar ante el sacerdote. En el hueco que quedó es donde está ahora puesta la estatua de la Virgen de la Fuencisla.
Juan Giles
Félix Velasco - Blog

miércoles, 29 de octubre de 2014

El tonto de la bandera republicana

Cada vez que hablan de tontos, especie hispánica sin riesgo alguno de extinción, echo de menos a Jaime Campmany, autoridad mundial en Estultología o Ciencia de los Tontos, quien convalidó mi aportación del Tonto con Balcones a la Calle. Campmany profundizó en la conexa Estulticiología o Estultología Aplicada, que es a la Estultología como la Sociometría a la Sociología: la ciencia de clasificar tontos, observar su comportamiento, calcular el ITC (Índice de Tontos Contemporáneos) y el PIT (Producción Interior de Tontos). Ido Campmany, tengo por mi maestro en Estultología al embajador José Cuenca Anaya, quien sirvió al Reino de España en destinos tan decisivos como el Moscú de Gorbachov o el Palacio de Santa Cruz en tiempos de integración en la OTAN y en Europa. Cuenca es dueño de un bien escaso y valiosísimo: una prosa clásica, bien armada, asentada en Cervantes, con paladar de campo y pueblo, escopeta y perdiz. Perfecta. Quien quiera saborearla, lea sus libros «Sierras, perdices y olivares», «La Sierra caliente» o los recientes relatos de «La noche de bodas».
Cito a mi ilustre estultólogo porque el embajador Cuenca, doctoral y generosamente, me ha desvelado la causa de la incógnita que planteé el otro día: ¿por qué tras el triunfo de nuestra selección millones de españoles se echaron a la calle enarbolando la bandera nacional y absolutamente ninguno la republicana? El embajador Cuenca me ha dado la respuesta. Me llamó desde su mundo literario de Cazorla y Segura y me aclaró:
—Mira, igual que existe el que en mi pueblo, en Iznatoraf, llaman tonto de clavo pasado, y el tonto de la botella, que es el que va por la calle siempre con una botella de plástico de agua mineral para hidratarse, porque el tonto de la botella nunca bebe, se hidrata, está el tonto de la bandera republicana. Que no se queda tranquilo si no va con su bandera republicana a la manifestación. ¿Y qué ha pasado tras el triunfo de nuestra selección en el Mundial? Pues está clarísimo: que al tonto de la bandera republicana no le gusta el fútbol. Si no, prontito se iba a quedar el tonto de la bandera republicana en su casa cuando el Mundial...
Tiene razón mi actual Estultólogo Mayor del Reino. El tonto de la bandera republicana existe y todos lo conocemos. Hay muchos tontos de bandera. ¿No hablamos de «un toro de bandera» y ahí está la nacional con el de Osborne? Pues lo mismo existe el tonto de bandera. De diferentes banderas. Igual que el de la bandera republicana, que ni estaba ni se le esperaba cuando el Mundial, existe el tonto de la bandera palestina, imprescindible en toda manifestación que se precie. Y el tonto de la bandera saharaui. Y el tonto de la estrellada bandera separatista catalana. Y el tonto de la bandera arco iris: en algunas ciudades los tontos municipales de bandera hasta la izan en lo más alto del Ayuntamiento. Sin olvidar a un tonto histórico, que no ha podido aclarar la Estulticiología Vexilológica: aquel inquietante tonto moro que cuando los mojamés nos quitaron el Sáhara iba en la Marcha Verde con la bandera de los Estados Unidos. La única explicación que le encuentro es que era el tonto de la bandera del Polisario, pero que no le echó cojones. Y enseguida se iba a quedar el tonto de la bandera saharaui sin ir a una manifestación medio buenecita...
Antonio Burgos
Félix Velasco - Blog

domingo, 19 de octubre de 2014

El día menos pensado


Concéntrate en los pasos que puedes dar en el presente. ¿Qué puedes hacer ahora para que mañana sea según lo que has planificado y suceda lo que quieres conseguir? ¡Libérate de la ansiedad de un futuro incierto y de un presente amorfo, sin sueños ni esperanzas!
Félix Velasco

domingo, 12 de octubre de 2014

Aprender de Malala

Yo no sé si la Nobel de la Paz podría entender a nuestros desmotivados escolares del Primer Mundo
YA sé que no le han dado el Nobel de la Paz exactamente por espabilada, pero a mí es lo que más me admira de Malala y me llena de esperanza en estos días tan feos y marcados por la escasez de inteligencia en tantos adultos con toda clase de honores, títulos, cargos y responsabilidades. Me impresiona la total clarividencia de una niña en medio de una realidad sórdida y hostil para comprender la importancia que tenía acceder a la escolarización que se le negaba; «lo claro que lo tenía todo» en su cabecita a tan temprana edad y cómo esa claridad ha sabido abrirse camino en la oscuridad de sus desalentadoras circunstancias y de las más intimidatorias amenazas. Cómo no conmoverse ante la historia de ese blog que abrió a los trece años con un pseudónimo para la BBC y en el que se puso a contar su vida bajo el régimen de los talibanes. Cómo no quedarse pasmado ante esa mirada de lista que se ha impuesto sobre la precariedad, la bestialidad, la ignorancia y el fanatismo. Cómo no sorprenderse ante el caso de una cría del Tercer Mundo que se tuvo que jugar la vida para conquistar el derecho a ser educada y disfrutar de un bien básico cuando, en un país del Primer Mundo como el mío, una generación que ha accedido a la enseñanza gratuita ofrece tan tristes datos de fracaso, abandono y desaprovechamiento escolares. El último informa PISA, el de este año, levanta acta notarial del bajo resultado de los estudiantes españoles en lo que se refiere a comprensión lectora, a capacidad matemática y a resolución de problemas sencillos como el de encontrar en un mapa de carreteras la ruta más corta o el de comprar el billete más barato que combine metro, autobús y tren para ir de un lugar a otro.
Hemos creado en nuestro país gentecilla que se cree que con quince años ya no tiene nada que aprender en la vida y que lo sabe todo. El dinero fácil que propició la burbuja inmobiliaria, hoy reventada, contribuyó en una importante medida a ese desaguisado pedagógico. Malala, que viene de un país pobre y en guerra, contrasta con esa realidad de nuestro desarrollo. Yo no sé si ella podría entender a nuestros desmotivados escolares. Yo le pediría que les diera alguna clase particular además de luchar en la ONU por la educación universal. A Malala le llegó la noticia del Nobel cuando estaba en la escuela, en ese sitio que ella aún valora a sus diecisiete años y que considera privilegiado.
Malala es una esperanzadora noticia. Como lo es Kailash Satyarthi, el activista indio que ha luchado contra la explotación del niño. Lo es el Nobel de la Paz de este año que se ha fijado en la infancia y en dos personas concretas. A veces el Nobel premia más a las causas que a las personas y éstas luego le salen ranas. No parece ése el caso de Malala, que, siendo una lección viviente, quiere seguir aprendiendo. No estaría mal que se nos pegara algo de ella a los pequeños y a los mayores. No sé por qué me da que lo único que hará a este país salir de la crisis es la malalez.
Iñaki Ezkerra
Félix Velasco - Blog

Culpas

"Hace treinta años, cuando el sida llegó a España, hubo quienes lo atribuyeron a la decisión divina de exterminar a drogadictos y homosexuales y quienes lo consideraron un bulo propagado por el Vaticano para terminar con la promiscuidad. Las epidemias siempre han estimulado la parte criminal de la imaginación colectiva en sus raíces siempre individuales. Son las ocasiones más propicias para la elección arbitraria de chivos emisarios, o sea, de víctimas designadas a purgar las culpas sociales en el curso de jubilosos linchamientos gregarios.
Las epidemias favorecen la regresión de las multitudes a la fase de pensamiento mágico que ve en todo contacto una posible emisión de flujos contaminantes. La gente se olvida de lo que es un virus, si alguna vez lo supo, y cifra la causa de la enfermedad en la malevolencia de agentes humanos encabronados con el resto del mundo: quizás enfermos que no se resignan a su suerte e intentan vengarse contagiando, quizás espías de potencias enemigas, o brujas, o frailes, o moros o judíos. Desaparece la confianza mínima en el vecino, exigible para coexistir sin violencia, y que, si no se restaurase, haría saltar todos los consensos. Pero no hay que ponerse trágicos. Generalmente se restaura gracias al mecanismo infalible de la víctima propiciatoria, chivo expiatorio o como se le quiera llamar, que consiste en designar aleatoriamente un culpable y dirigir contra él toda la agresividad del grupo. Por lo general, el designado es inocente, o, si tiene alguna culpa, no es mayor que la de cualquier miembro de la muchedumbre linchadora. Pero eso no importa. Lo importante es que el mecanismo funcione, y suele funcionar. No para terminar con la epidemia, claro está, pero sí para calmar la furia de la masa aterrada."
Jon Juaristi
Félix Velasco - Blog

sábado, 11 de octubre de 2014

Cataluña y las demás Españas

Muerto sin sucesión Carlos II, se disputaron el trono de España, en una larga guerra de Sucesión, Felipe de Borbón y Carlos de Habsburgo. Cataluña peleó por el archiduque austriaco que, finalmente, resultó derrotado. En ningún momento se planteó la independencia catalana sino, muy al contrario, en ambos bandos se combatió por España y su Rey verdadero. En un libro desapasionado y riguroso, España y Cataluña, el historiador británico Henry Kamen deja todo esto muy claro, desmitificando las manipulaciones tendenciosas de algunos intelectuales catalanes que escriben desde la ebullición pasional.
Tras leer al hispanista británico me he sumergido en Cataluña y las demás Españas de Santiago Muñoz Machado. Estamos ante uno de los libros más importantes que se han publicado en nuestra nación en los últimos años. Desde el rigor jurídico, la precisión histórica, la objetividad conceptual, la claridad ideológica, Muñoz Machado disecciona el problema catalán de forma incontestable. Se lamenta el gran jurista de la ambigüedad que preside la sentencia de la Corte Internacional de Justicia sobre Kosovo. Subraya el derecho del Estado a su unidad, a su integridad territorial. No existen dudas ni fisuras. El derecho internacional se muestra inequívoco frente a derechos singulares de territorios aspirantes a la independencia. Recuerda el autor la sentencia del Tribunal Supremo de Alaska que prohibió un referéndum de independencia al considerar la iniciativa anticonstitucional. La integridad territorial, por cierto, se consagra también en la última Constitución francesa de 1958, artículo 89: “No es admisible ninguna reforma de la Constitución que afecte al territorio del Estado”.
Añora Muñoz Machado el pactismo para que desde la negociación se pueda evitar la violencia. Denuncia la torpeza de Adolfo Suárez, Fernando Abril y los constituyentes por su ligereza al no establecer las cautelas necesarias al trazar el Estado de las Autonomías. No comparte el pacto federal que algunos proponen porque eso “implicaría cambiar la residencia de la soberanía para situarla en las entidades infraestatales (la mayor parte de ellas artificialmente construidas a partir de 1978) y nos llevaría a un confederalismo de nuevo cuño y de futuro ahora inexplorable”.
Lo razonable para Muñoz Machado es una reforma constitucional que ampare una nueva fórmula de articulación de Cataluña en el Estado. Hay que evitar que la reforma se convierta en “una alocada carrera hacia adelante en la dirección misma del abismo”. Aunque advierto cierta ambigüedad en el procedimiento y los tiempos, Muñoz Machado no descarta que la aprobación final para el encaje de la nueva articulación de Cataluña en la Constitución se vote simultáneamente por todos los españoles, catalanes incluidos, claro, que ejercerían así su derecho a decidir.
“Creo -afirma el gran jurista- que la solución óptima sería la tramitación simultánea, y naturalmente fraccionada, de la norma que ponga al día el autogobierno de Cataluña y su integración en el Estado, y la reforma constitucional, si fuera precisa, que dé cabida a ese proyecto”. Si el Estatuto de 2006, desautorizado en parte por el TC, se hubiera acompañado por una propuesta de reforma constitucional, tal vez hoy la situación discurriría por las vías adecuadas para evitar la colisión de trenes.
En mi opinión, los dirigentes políticos a izquierda y a derecha tienen la obligación de leer este libro y reflexionar sobre lo que en él se afirma y se propone. Santiago Muñoz Machado ha escrito una obra de importancia excepcional y, en muchos aspectos, definitiva. Me temo que algunos dirigentes políticos desdeñarán el esfuerzo clarificador del jurista español y permanecerán en la ambigüedad, la suficiencia y la pertinaz estupidez. La mediocridad de nuestra clase política está incluso por encima de su corrupción y provoca vergüenza ajena.
Luis María Anson - De la Real Academia Española
Félix Velasco - Blog

jueves, 25 de septiembre de 2014

Independentismo: una rareza entre los 129 presidentes de la Generalidad

Artur Mas ha vuelto a echar mano de la historia, de manera más o menos sesgada, para justificar o apoyar sus aspiraciones independentistas. En esta ocasión, el «president» ha defendido que la legitimidad de la Generalitat no emana, tal y como defendió Soraya Sáenz de Santamaría, de la Constitución de 1978, sino de la Diputación General de Cataluña, una institución creada a mediados del siglo XIV.
Independentismo: una rareza entre los 129 presidentes de la Generalidad de Mas
«Soy el presidente 129 de Cataluña», aseguró un Mas indignado por las palabras de la vicepresidenta del Gobierno, retrotrayéndose nada menos que hasta la Edad Media. El presidente de la Generalitat se apoyó en el listado elaborado por el historiador Josep María Solé, en 2010, que el Parlamento catalán hizo suyo entonces, y se ha autodenominado sucesor de Berenguer de Crüilles, nombrado primer presidente de la Diputación General por el Rey Pedro IV de Aragón, en 1359. En este sentido, explicó que el Gobierno no debería usar la Carta Magna para «silenciar al pueblo de Cataluña».
Lo que Mas no dice es que de «sus» 129 presidentes de la Generalitat, al menos 121 no tenían el más mínimo sentimiento catalanista ni, tampoco, secesionista con respecto a España (o la Corona de Aragón, en primer lugar). Esto se debe a que, según escribe el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autónoma de Barcelona, Francesc de Carreras, en el número de febrero de la revista «El Cronista del Estado Social y Democrático de Derecho», los orígenes del catalanismo político se encuentran a finales del siglo XIX y principios del XX. Es en esa época reciente cuando se configura la ideología nacionalista que permanece en la base de los acontecimientos actuales.
Ocho presidentes de 129
Durante los más de cinco siglos que transcurren desde el nombramiento de Crüilles, se pueden contar con los dedos de una mano los presidentes de la Generalitat aludidos por Artur Mas que tuvieron es su cabeza la idea de separarse de España.
Desde que la institución de Gobierno catalán fue reinstaurada en 1931, ya con el nombre Generalitat –la Diputación General había sido suprimida en 1716 por los Decretos de Nueva Planta–, Cataluña ha tenido ocho presidentes. Estos son los únicos de los 129 que albergaron sentimientos catalanistas. Y de estos, no todos ellos eran abiertamente independentistas, como son los casos de José Montilla, Pascual Maragall e, incluso, el mismo Josep Tarradellas, que siempre defendió la lengua, la cultura y la identidad catalanas desde un prisma no separatista que no vulnerara los derechos lingüísticos, identitarios y culturales de los castellanohablantes
«La historiografía nacionalista catalana, hasta los últimos años, nunca había cuestionado la inserción de Cataluña en el marco político español. Lo que siempre había hecho el nacionalismo catalán era confrontar la identidad catalana con la castellana, reivindicando la pluralidad de las dos Españas», explica el catedrático de Historia Moderna de la Universitat Autònoma de Barcelona, Ricardo García Cárcel, en «El Cronista».
Al servicio de Aragón
Si retrocedemos hasta 1359, la Diputación General de la que Crüilles fue nombrado presidente era tan solo una comisión temporal que se encargaba de recaudar el tributo que se concedía al Rey de Aragón, agobiado como estaba por las guerras contra Castilla. Crüilles, también obispo de Gerona y firme defensor de la Inquisición, era la autoridad bajo la que se situaban doce «auditores de cuentas» (cuatro de cada uno de los tres estados que formaban la Corona aragonesa) que debían administrar dicho impuesto. Sus funciones eran gestionar la suma, armar a la flota y contratar a la tropa extranjera, jurando no meter la mano en la caja y rendir cuentas al Rey dos veces al año.
Solo se ha barajado la posibilidad de no pertenecer a España en escasas ocasiones
Desde entonces, y hasta que quedó configurada la Monarquía Hispánica a través del matrimonio de los Reyes Católicos, fueron nombrados 38 presidentes de la Generalitat, ninguno de los cuales se planteó jamás «divorciarse» del Reino de Aragón. De la misma forma que en los siglos posteriores y hasta el día de hoy, tan solo se ha barajado esa posibilidad en escasas ocasiones.
«La integración de Cataluña en el ámbito hispano sólo ha sido cuestionada en algunos momentos políticos determinados: once años largos de separación de 1641 a 1652 durante la llamada revolución catalana, en que Cataluña se vinculó como provincia a la Francia de Luis XIII; unos meses de 1713-1714 en que algunos catalanes postularán una república independiente para Cataluña al final de la Guerra de Secesión, y la fugaz proclamación del «Estat Catalá» por parte de Lluís Companys, presidente de la Generalitat», asegura García Cárcel.
No es la primera vez que el actual presidente de la Generalitat utiliza argumentos históricos para justificar la deriva independentista de su Gobierno, incluso reconstruyéndola a su antojo. Ya lo hizo en 2012, cuando la web del Gobierno catalán se refirió a la «casa real catalana» y el nacimiento de «la concepción de la nación catalana» a finales del siglo XV, obviando por completo a la Corona de Aragón. Y en 2013, cuando la misma web aseguró que Cataluña había adquirido la «soberanía de Aragón» y que sus «dominios» incluían Sicilia y Cerdeña.
Israel Viana
Félix Velasco - Blog

lunes, 22 de septiembre de 2014

Einstein vuelve a acertar

Einstein vuelve a acertar: El tiempo va más lento para un reloj en movimiento
Físicos alemanes ha verificado una predicción de la teoría especial de la relatividad de Einstein con una precisión sin precedentes. Los experimentos en un acelerador de partículas en Alemania confirman que el tiempo se mueve más lento para un reloj en movimiento que para un uno fijo.
El trabajo es la prueba más rigurosa pero de este efecto "dilatación del tiempo", que Einstein predijo. Una de las consecuencias de este efecto es que una persona que viaja en un cohete de alta velocidad envejecería más lentamente que la gente en la Tierra.
Pocos científicos dudan de que Einstein tenía razón. Pero las matemáticas que describen el efecto de dilatación del tiempo son "fundamentales para todas las teorías físicas", dice Thomas Udem, un físico del Instituto Max Planck de Óptica Cuántica en Garching, Alemania, que no participó en la investigación. "Es de suma importancia para verificarlo con la mayor precisión posible."
El artículo ha sido publicado en Physical Review Letters. Es la culminación de 15 años de trabajo de un grupo internacional de colaboradores incluyendo al premio Nobel Theodor Hänsch, director del Instituto Max Planck de óptica.
Para probar el efecto de dilatación del tiempo, los físicos necesitan comparar dos relojes: uno que está parado y que se mueve. Para ello, los investigadores utilizaron el anillo de almacenamiento Experimental, donde se almacenan y se estudian las partículas de alta velocidad en el Centro Helmholtz GSI para la investigación de iones pesados en Darmstadt, Alemania.
Los científicos hicieron el reloj en movimiento mediante la aceleración de los iones de litio a un tercio de la velocidad de la luz. Luego midieron una serie de transiciones dentro del litio como electrones saltaban entre diferentes niveles de energía. La frecuencia de las transiciones se desempeñó como el "tic-tac" del reloj. Transiciones dentro de iones de litio que no se movían sirvieron de reloj estacionario.
Dilatación en el tiempo
Los investigadores midieron el efecto de dilatación del tiempo con mayor precisión que en cualquier estudio anterior, incluyendo uno publicado en 2007 por el mismo grupo de investigación. "Es casi cinco veces mejor que nuestro viejo método, y de 50 a 100 veces mejor que cualquier otro método utilizado por otras personas para medir la dilatación relativista del tiempo", dice el coautor Gerald Gwinner, físico de la Universidad de Manitoba en Winnipeg, Canadá.
Comprender la dilatación del tiempo tiene también implicaciones prácticas. El Sistema de Posicionamiento Global (GPS) se cronometra esencialmente en órbita, y el software de GPS tiene que dar cuenta de diminutos desplazamientos de tiempo en el análisis de la información de navegación.
La Agencia Espacial Europea planea probar la dilatación del tiempo en el espacio cuando ponga en marcha su reloj atómico Ensemble in Space (ACES), un experimento que se enviará a la Estación Espacial Internacional en 2016, informa Nature.
ABC
Félix Velasco - Blog

sábado, 20 de septiembre de 2014

La toga de los jueces

La sobriedad y templanza que transmite la toga negra de los jueces, fiscales y abogados no es fruto de la casualidad, sino de unacontecimiento histórico que supuso un antes y un después en el serio atuendo de la Justicia: la muerte la Reina María II de Inglaterra en 1964. Los ropajes oscuros llegaron a la adjudicatura inglesa para quedarse y posteriormente se extendieron por varios países europeos, entre los que se encontraba España.
La toga siempre ha vestido a las más altas instituciones de imperios y Estados. En la antigua Roma era portada por cónsules y senadores, aunque por esos tiempos los ropajes eran aún blancos. En el libro «Ilustración y derecho: los fiscales del Consejo de Castilla en el siglo XVIII», su autor explica como la toga ya era un requisito indispensable traje oficial del fiscal del Consejo de Castilla, que era «procurador del rey y promotor de su justicia».
El estudio Namucci & Abogados explica en su artículo «La toga, el traje de autoridad de los jueces» que el negro de los trajes se debe a un luto histórico. La muerte de la Reina María II de Inglaterra en 1694 visitó a todos los magistrados de negro. Tras varios años de luto, los ropajes oscuros arraigaron entre los jueces y asumieron este color como símbolo del respeto y la sobriedad que los casos tratados por la Justicia exigen. .
En 1814, este traje se institucionalizó bajo la normativa del nuevo Tribunal Supremo de España, que incluyó la toga negra en su legislación, al igual que el birrete (un gorro con borla y forma de hexágono). Estos ropajes se han mantenido hasta nuestros días y aún hoy es una obligación que los jueces vistan estas togas negras, aunque el sombrero se reserva para actos oficiales.
Sara Montero
Félix Velasco - Blog

martes, 16 de septiembre de 2014

Expresiones populares de origen militar

«Me importa un pito», «irse a la porra» y otras expresiones populares de origen militar
Muchas expresiones comunes en el lenguaje de hoy en día tienen su origen en situaciones de naturaleza militar. En especial, muchas frases populares proceden del periodo de los Tercios de España, donde la sociedad castellana se militarizó para responder a los desafíos del primer imperio global.

-«Irse a la porra»
El sargento mayor de cada Tercio de Flandes, la unidad de élite de los ejércitos Habsburgo en el siglo XVI y XVII, dirigía los compases de sus hombres moviendo un gran garrote, una especie de antecedente de la batuta de orquesta que recibía el explícito nombre de porra. Cuando una columna en marcha hacía un alto prolongado, el sargento mayor hincaba en el suelo el extremo inferior de su porra distintiva para simbolizar la parada. Los soldados arrestados debían permanecer sentados en torno a la porra que el sargento había clavado al principio. Eso equivalía por tanto a «enviar a alguien a la porra» como sinónimo de arrestarle.

-«Poner una pica en Flandes»
Sinónimo de algo sumamente dificultoso o costoso, refiriéndose a los gastos y esfuerzos que suponía el envío de los Tercios. Cervantes usó varias expresiones similares en El Quijote: el personaje de Sancho Panza afirma que «pues si yo veo otro diablo y oigo otro cuerno como el pasado, así esperaré yo aquí como en Flandes», lo que equivale a decir en cualquier parte.

-«No dar un palo al agua»
Significa ser un vago y proviene del mundo marinero, donde «palo» se entiende por remo. De tal forma, los remeros más holgazanes usaban los remos para golpear por encima el agua, es decir, solo fingían impulsar los remos.

-«Se te ve el plumero»
Cuando a alguien se le ve sus verdaderas intenciones o pensamientos. En el siglo XIX durante las guerras entre absolutistas y liberales, estos últimos crearon una unidad conocida como Milicias Nacionales en defensa del régimen liberal que lucían unas llamativos penachos en sus morriones. Tras ser disuelta en 1820 por los absolutistas se comenzó a emplear para señalar a los liberales ocultos.

-«Dejar en la estacada»
Procede de los obstáculos hechos con estacas afiladas que se colocaban para impedir el avance sobre las líneas enemigas. La infantería usaba estos obstáculos para frenar en seco a la caballería.

-«Me importa un pito»
El pífano o el «pito» era el chico que tocaba tal instrumento en el ejército. Su paga era muy baja. Por tanto cuando utilizamos la expresión «me importa un pito» damos a entender que le damos muy poco valor al asunto.

-«Meterse en camisa de once varas»
Intentar hacer algo demasiado complicado para nosotros. La camisa o cortina es la denominación medieval de un lienzo de muralla, espacio entre dos torres. Y las varas eran una unidad de medida por lo que once varas son unos diez metros lo que implicaba una muralla demasiado alta para ser tomada.

-«Se armó la de San Quintín»
Alude a la batalla que tuvo lugar el día de San Lorenzo —10 de agosto— de 1557, ganada por las armas españolas de Felipe II contra los franceses, y en la que los Tercios estuvieron dirigidos por Manuel Filiberto, duque de Saboya.

-«Hacer las cuentas del Gran Capitán»
Alude a las tan discutidas cuentas millonarias que Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, presentó a los Reyes Católicos después de haber conquistado para ellos el reino de Nápoles en 1504.

-«Meter en Orán cien lanzas»
Relacionado con una empresa compleja (como poner «una pica en Flandes»), pero en relación a conquistar la plaza africana de Orán.

-«Chusma»
La chusma eran los prisioneros condenados a apalear sardinas (a remar) en galeras y por tanto encargados de la tareas más ingratas.

-«Apalear sardinas»
Referido a la condena de remar en galeras

-«Ir de tiros largos»
Cuando alguien va muy elegante se suele emplear esta expresión a modo de halago. Los tiros eran las correas que sujetaban el sable a la cintura y en aquellas ocasiones en los que el soldado deseaba ostentar dejaba el sable más suelto, es decir de tiros largos. A diferencia de en combate, donde se llevaba bien sujeto, en la vida civil se buscaba más comodidad.

-«Camarada»
Su origen viene de cuando los tercios tenían que prolongar su estancia en algún lugar. Entonces se reunían en grupos de ocho o diez para hacer camarada o camareta. Así lo explica un documento de la época: «Hacen la camarada, esto es, se unen ocho o diez para vivir juntos dándose entre ellos la fe (juramento) de sustentarse en la necesidad y en la enfermedad como hermanos».

-«Medrar»
Hace referencia al alistamiento de los soldados, escapando de la pobreza de sus lugares de origen, para alcanzar riquezas y botines.

-«El despojo»

Nombre recibido a la práctica de adueñarse de las pertenencias –armas, dinero, joyas, ropa, calzado- de los enemigos.

-«Bicoca»
Algo sumamente fácil, o de escaso valor. En relación a la batalla librada el 27 de abril de 1522 en la localidad de La Bicocca, población cercana a Monza, en el antiguo condado de Milán, donde el ejército francohelvético fue diezmado sin que hubiera casi ninguna baja entre los españoles.

-«Al enemigo que huye, puente de plata»
Es decir, conviene facilitar la huida del enemigo que nos molesta para librarnos de él sin tener que combatir. Esta máxima militar tan sobada en la actualidad pertenece a Gonzalo Fernández de Córdoba, «El Gran Capitán» (1453-1515).

-«No hay moros en la costa»
Tras la Reconquista, las costas de España estuvieron dos siglos sometidas a la piratería, hasta tal punto que se decía que un pueblo se acostaba normal y se despertaba desierto, con los hombres muertos, y las mujeres y los niños esclavizados de camino a los puertos piratas del norte de África. Para evitar tales ataques, pues los moriscos expulsados conocían la zona e indicaban dónde y cómo atacar, se trasladaron los pueblos al interior y se colocaron vigías en las costas. Cuando no había moros en la costa significaba que no había peligro.

-«París bien vale una misa»
En 1593, Felipe II, interesado en que el trono francés lo ocupara su hija Isabel Eugenia, accedió a que Enrique III de Navarra, notorio calvinista, se casara con ella y se convirtiera en rey de los galos siempre que renunciara al protestantismo y abrazase la fe católica. Y Enrique contestó: «París bien vale una misa». Católica, claro.
César Cervera
Félix Velasco - Blog

sábado, 13 de septiembre de 2014

Cuando los hombres se hacen masa...

Las emociones tienen la capacidad de inspirarnos hasta alturas insospechadas o limitar nuestra visión a niveles vergonzosos. No hay nada más útil para manipular a la masa, que buscarle un enemigo y lanzarla rugiente, con pancartas y banderas inventadas a lincharlo. O mejor aún, transformar un concepto en el enemigo y luego pegarle esa etiqueta a toda persona, obra o institución que se quiera destruir.
Ante la enorme maquinaria generadora de odio en que se ha convertido la prensa de nuestro país, y su caja de resonancia -las redes sociales- convendría preguntarse... ¿Quién está provocando este odio, a quién le conviene mantenernos enfrentados y con qué objetivo nos están controlando?
Félix Velasco - Blog

Las Cadenas del Escudo de Navarra

La cadena de esclavos que adorna el escudo de Navarra

Las cadenas y la esmeralda son las que, según la tradición o la leyenda, trajo a Navarra el rey Sancho VII el Fuerte tras la victoria sobre las tropas musulmanas en la batalla de las Navas de Tolosa (1212), en la provincia de Jaén. En la acción bélica participaron los ejércitos de Alfonso VIII de Castilla (promotor de la misma), Sancho VII el Fuerte de Navarra, Pedro II de Aragón y Alfonso II de Portugal (aunque este no estuvo presente); asimismo, tropas de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, San Lázaro, el Temple (Templarios) y San Juan (Malta); también cruzados llegados de más allá de los Pirineos, que respondieron al llamamiento del Papa Inocencio III a solicitud del arzobispo de Toledo, el navarro de Puente la Reina, Rodrigo Ximénez de Rada (1170-1247).
Las cadenas eran las que ataban a los miembros de la guardia personal del líder almohade Muhammad ibn Yakub, que ha pasado a la historia con el nombre popular de Miramamolín. Esta defensa privada rodeaba y protegía la tienda personal del caudillo musulmán; por encontrarse encadenados, estos soldados o soldados-esclavos no podían huir, por lo que sólo les quedaba la opción de luchar en defensa del puesto de mando de su jefe o morir. Los relatos sobre la batalla narran que el monarca navarro, al atacar la tienda de Miramamolín, rompió las cadenas con su espada y las trajo a Navarra como botín de guerra. Mientras, el líder almohade consiguió escapar y salvar su vida.
Algunos eslabones de las mismas (supuestamente) se conservan en Pamplona, (en el Palacio de Navarra), procedentes del monasterio de Irache, en Roncesvalles (en la capilla de San Agustín, en la que se encuentra el mausoleo del rey navarro) y en Tudela (en la catedral).
La esmeralda del centro del escudo, según la versión más extendida, Miramamolín la llevaría sujeta en su turbante en el momento de la batalla y la habría perdido durante su huida. La piedra preciosa habría sido recogida por Sancho VII, quien la habría incluido como pieza destacada en su botín de guerra. El museo de Roncesvalles exhibe entre sus fondos una esmeralda de la que se afirma, según la tradición, que es la lograda por Sancho el Fuerte en las Navas de Tolosa y que forma parte del escudo de Navarra.
Félix Velasco - Blog

jueves, 11 de septiembre de 2014

Error histórico del nacionalismo catalán

El error histórico de los nacionalistas: ¿Se equivocó Jordi Pujol en la fecha de la Diada?
El Parlamento de Cataluña declaró la Diada como fiesta autonómica catalana en su primera ley tras el restablecimiento de la cámara, en 1980. El Estatuto de Autonomía en su artículo 8.3 recuerda: «Conmemora la triste memoria de la pérdida de nuestras libertades el 11 de septiembre de 1714, y la protesta y resistencia activa contra la opresión». Una fecha que muchos de los miembros de PSUC criticaron por recordar una derrota.
Antes de esta decisión de la Generalidad, entonces presidida por Jordi Pujol, el 11 de septiembre no tenía gran peso en Cataluña más allá de la ofrenda floral que los círculos catalanistas dedicaban anualmente al conseller en cap Rafael Casanova, presentándolo como un mártir de la caída de Barcelona cuando en realidad había muerto veintinueve años más tarde (en 1743) en su domicilio en Sant Boi tras recibir el perdón real.
Pero, aunque los catalanistas consideran la fecha de la Diada como la conmemoración de la caída de la ciudad en 1714 frente a las tropas borbónicas, muchos historiados han señalado que se trata de un error, perpetuado con la decisión de Jordi Pujol de establecer como fiesta oficial el 11 de septiembre.
Así, como recuerda el historiador Henry Kamen en su último libro «España y Cataluña: historia de una pasión», los miembros del Parlamento de 1980 creían que el 11 de septiembre «Cataluña perdió sus libertades (entendidas con un sentido medieval de privilegios administrativos, no del concepto de libertades modernas), pero esto no ocurrió hasta el 14 de septiembre». Según especificaba el también historiador Salvador Sanpere y Miquel, «la muerte de la nación catalana», tal y como la interpretan los independentistas, aconteció dos días después de la entrada de las tropas con la rendición de las banderas de la ciudad a la Armada Real.
No en vano, la declaración de las nuevas autoridades, que con excepción de los oficiales militares eran todos catalanes, se formalizó de forma solemne el 16 de septiembre en la Casa de la Ciudad, donde el gobierno oficial de Patiño anunció la abolición del Consell de Cent y posteriormente de la Diputación.
Cuando Jordi Pujol y su partido se percataron del error histórico, algunos catalanes trataron de sugerir otras interpretaciones. Según escribió Xavier Trias en un artículo de prensa, «el 11 de septiembre de 1714, después de resistir durante todo un año un feroz y terrible asedio, al final de una larga guerra en defensa de las libertades de Cataluña, la ciudad de Barcelona se rindió a las tropas franco-españolas del Rey Borbón». Sin embargo, la afirmación de Trias también es falsa puesto que la rendición no tuvo lugar el 11 de septiembre, sino poco después del mediodía del 12 de septiembre.
César Cervera
Félix Velasco - Blog

domingo, 7 de septiembre de 2014

Falsas expectativas

Hay muchas maneras de manipular los sentimientos, una de ellas es la de crear falsas expectativas, esperanzas e ilusiones mediante la mentira y el enfrentamiento con un "enemigo opresor inventado", del que hay que liberarse. Una persona que pertenezca a una ideología que busca seguidores de este modo, no es libre para tomar sus propias decisiones, su capacidad de análisis, de reflexión y de critica están mermadas y en consecuencia, vive en un mundo irreal y fantástico. Es la dependencia emocional a la organización, sin la cual se sentiría desorientada y desgraciada.
Félix Velasco - Blog

martes, 2 de septiembre de 2014

Es la guerra santa, idiotas

Pinchos morunos y cerveza. A la sombra de la antigua muralla de Melilla, mi interlocutor -treinta años de cómplice amistad- se recuesta en la silla y sonríe, amargo. «No se dan cuenta, esos idiotas -dice-. Es una guerra, y estamos metidos en ella. Es la tercera guerra mundial, y no se dan cuenta». Mi amigo sabe de qué habla, pues desde hace mucho es soldado en esa guerra. Soldado anónimo, sin uniforme. De los que a menudo tuvieron que dormir con una pistola debajo de la almohada. «Es una guerra -insiste metiendo el bigote en la espuma de la cerveza-. Y la estamos perdiendo por nuestra estupidez. Sonriendo al enemigo».
Mientras escucho, pienso en el enemigo. Y no necesito forzar la imaginación, pues durante parte de mi vida habité ese territorio. Costumbres, métodos, manera de ejercer la violencia. Todo me es familiar. Todo se repite, como se repite la Historia desde los tiempos de los turcos, Constantinopla y las Cruzadas. Incluso desde las Termópilas. Como se repitió en aquel Irán, donde los incautos de allí y los imbéciles de aquí aplaudían la caída del Sha y la llegada del libertador Jomeini y sus ayatollás. Como se repitió en el babeo indiscriminado ante las diversas primaveras árabes, que al final -sorpresa para los idiotas profesionales- resultaron ser preludios de muy negros inviernos. Inviernos que son de esperar, por otra parte, cuando las palabras libertad y democracia, conceptos occidentales que nuestra ignorancia nos hace creer exportables en frío, por las buenas, fiadas a la bondad del corazón humano, acaban siendo administradas por curas, imanes, sacerdotes o como queramos llamarlos, fanáticos con turbante o sin él, que tarde o temprano hacen verdad de nuevo, entre sus también fanáticos feligreses, lo que escribió el barón Holbach en el siglo XVIII: «Cuando los hombres creen no temer más que a su dios, no se detienen en general ante nada».
Porque es la Yihad, idiotas. Es la guerra santa. Lo sabe mi amigo en Melilla, lo sé yo en mi pequeña parcela de experiencia personal, lo sabe el que haya estado allí. Lo sabe quien haya leído Historia, o sea capaz de encarar los periódicos y la tele con lucidez. Lo sabe quien busque en Internet los miles de vídeos y fotografías de ejecuciones, de cabezas cortadas, de críos mostrando sonrientes a los degollados por sus padres, de mujeres y niños violados por infieles al Islam, de adúlteras lapidadas -cómo callan en eso las ultrafeministas, tan sensibles para otras chorradas-, de criminales cortando cuellos en vivo mientras gritan «Alá Ajbar» y docenas de espectadores lo graban con sus putos teléfonos móviles. Lo sabe quien lea las pancartas que un niño musulmán -no en Iraq, sino en Australia- exhibe con el texto: «Degollad a quien insulte al Profeta». Lo sabe quien vea la pancarta exhibida por un joven estudiante musulmán -no en Damasco, sino en Londres- donde advierte: «Usaremos vuestra democracia para destruir vuestra democracia».
A Occidente, a Europa, le costó siglos de sufrimiento alcanzar la libertad de la que hoy goza. Poder ser adúltera sin que te lapiden, o blasfemar sin que te quemen o que te cuelguen de una grúa. Ponerte falda corta sin que te llamen puta. Gozamos las ventajas de esa lucha, ganada tras muchos combates contra nuestros propios fanatismos, en la que demasiada gente buena perdió la vida: combates que Occidente libró cuando era joven y aún tenía fe. Pero ahora los jóvenes son otros: el niño de la pancarta, el cortador de cabezas, el fanático dispuesto a llevarse por delante a treinta infieles e ir al Paraíso. En términos históricos, ellos son los nuevos bárbaros. Europa, donde nació la libertad, es vieja, demagoga y cobarde; mientras que el Islam radical es joven, valiente, y tiene hambre, desesperación, y los cojones, ellos y ellas, muy puestos en su sitio. Dar mala imagen en Youtube les importa un rábano: al contrario, es otra arma en su guerra. Trabajan con su dios en una mano y el terror en la otra, para su propia clientela. Para un Islam que podría ser pacífico y liberal, que a menudo lo desea, pero que nunca puede lograrlo del todo, atrapado en sus propias contradicciones socioteológicas. Creer que eso se soluciona negociando o mirando a otra parte, es mucho más que una inmensa gilipollez. Es un suicidio. Vean Internet, insisto, y díganme qué diablos vamos a negociar. Y con quién. Es una guerra, y no hay otra que afrontarla. Asumirla sin complejos. Porque el frente de combate no está sólo allí, al otro lado del televisor, sino también aquí. En el corazón mismo de Roma. Porque -creo que lo escribí hace tiempo, aunque igual no fui yo- es contradictorio, peligroso, y hasta imposible, disfrutar de las ventajas de ser romano y al mismo tiempo aplaudir a los bárbaros.
Arturo Pérez-Reverte
Félix Velasco - Blog

domingo, 31 de agosto de 2014

El pesimismo contagioso

Solo hay que leer la prensa para descubrir que hay pesimistas públicos y privados, su actitud es siempre negativa, triste y destructiva. El pesimismo es un estado psicológico emocional, que se expresa en la perdida de la capacidad para construir un mundo mejor, debido a factores externos o internos que eliminan toda iniciativa positiva para mejorar las situaciones que se están viviendo.
Las personas llenas de ilusión y esperanza buscan soluciones a los problemas,... porque creen que las hay. Confían en sí mismas, tienen la capacidad para ser creativos ante lo inesperado y perseveran con tesón, porque confían en las soluciones racionales que han encontrado. Un mundo, una nación, una ciudad mejor son posibles,... si ponemos los medios necesarios para ello... y cambiamos la actitud negativa y pesimista por una proactiva, ilusionada y esperanzada.
Félix Velasco - Blog

martes, 26 de agosto de 2014

La mayoría irrelevante. Una opinión sobre los fanáticos.

El autor de este mensaje es el Dr. Emanuel Tanay, un conocido y respetado psiquiatra. Un hombre cuya familia pertenecía a la aristocracia alemana antes de la Segunda Guerra Mundial y que fue propietario de una serie de grandes industrias y haciendas.
Cuando se le preguntó: ¿Cuántos alemanes eran realmente nazis? La respuesta que dio puede guiar nuestra actitud hacia el fanatismo:
Muy pocas personas eran nazis en verdad, pero muchos disfrutaban de la devolución del orgullo alemán y muchos más estaban demasiado ocupados para preocuparse. Yo era uno de los que sólo pensaba que los nazis eran un montón de tontos. Así, la mayoría simplemente se sentó a dejar que todo sucediera.
Luego, antes de que nos diéramos cuenta, los nazis eran dueños de nosotros, se había perdido el control y el fin del mundo había llegado. Mi familia perdió todo. Terminé en un campo de concentración y los aliados destruyeron mis fábricas.
Se nos dice una y otra vez por los "expertos" y las "cabezas pensantes" que el Islam es la religión de la paz y que la gran mayoría de los musulmanes sólo quieren vivir en paz. Aunque esta afirmación puede ser calificada de cierta, es totalmente irrelevante y solo tiene la intención de hacernos sentir mejor buscando, de alguna manera, disminuir el impacto de los fanáticos que arrasan en todo el mundo en nombre del Islam.
El hecho es que los fanáticos dominan el Islam, en este momento de la historia. Son los fanáticos los que marchan. Son los fanáticos los que producen 50 guerras en todo el mundo. Son los fanáticos que sistemáticamente masacran cristianos o grupos tribales en África y se van adueñando gradualmente de todo el continente en una ola islámica. Estos fanáticos son los que ponen bombas, decapitan, asesinan. Son los fanáticos los que toman mezquita tras mezquita.
Son los fanáticos los que celosamente difunden la lapidación y la horca de las víctimas de violación y los homosexuales. Son los fanáticos quienes enseñan a sus jóvenes a matar y convertirse en terroristas suicidas.
El hecho cuantificable y duro es que la mayoría pacífica, la "mayoría silenciosa", es intimidada e imperceptible.
La Rusia comunista estaba compuesta por rusos que sólo querían vivir en paz, sin embargo, los comunistas rusos fueron responsables del asesinato de cerca de 50 millones de personas. La mayoría pacífica resultó ser irrelevante.
La enorme población de China era también pacífica, pero los comunistas chinos lograron matar la asombrosa cifra de 70 millones de personas.
El individuo japonés medio antes de la Segunda Guerra Mundial no era un belicista sádico.
Sin embargo, Japón asesinó y masacró, en su camino hacia el sur de Asia Oriental, en una orgía de muerte que incluyó el asesinato sistemático de 12 millones de civiles chinos, la mayoría muertos por espada, pala y bayoneta.
¿Y quién puede olvidar Ruanda, que se derrumbó en una carnicería? ¿Es que que la mayoría de los ruandeses no eran 'amantes de la paz'?
Las lecciones de la historia son con frecuencia increíblemente simples y contundentes, sin embargo, muchas veces perdemos el más básico y sencillo de los puntos: Los musulmanes amantes de la paz se han hecho irrelevantes por su silencio.
Los musulmanes amantes de la paz se convertirán en nuestro enemigo si no se pronuncian, porque al igual que mi amigo de Alemania, se despertarán un día y encontrarán que los fanáticos los poseen y el fin de su mundo habrá comenzado.
Los alemanes, amantes de la paz, japoneses, chinos, rusos, ruandeses, serbios, afganos, iraquíes, palestinos, somalíes, nigerianos, argelinos y muchos otros han muerto a causa de que la mayoría pacífica no se pronunció hasta que fue demasiado tarde.
En cuanto a nosotros, que somos espectadores ante los eventos en desarrollo, debemos prestar atención al único grupo que cuenta: los fanáticos que amenazan nuestra forma de vida.
Espero que miles de personas en todo el mundo, lean y piensen sobre esto… antes de que sea demasiado tarde.

Dr. Emanuel Tanay, MD
Wayne State University
Ann Arbor, Michigan
Félix Velasco - Blog

El "hueso" marciano

El «hueso» marciano hace reaccionar a la NASA

La NASA ha tenido que dar explicaciones sobre una imagen publicada, de las que toma diariamente el rover Curiosity, y que ha causado un considerable revuelo en internet. Han sido muchos los usuarios que han visto en la fotografía lo que parece ser un hueso -concretamente un fémur-, cuando en realidad, como ha explicado la agencia espacial estadounidense, se trata, simplemente y como no podía ser de otra forma, de una roca con esa forma.
La afirmación errónea de que se había hallado un hueso en Marte apareció por primera vez en un blog dedicado a la ufología y fue rápidamente recogido por los medios de comunicación estadounidenses. Tanto es así, que la NASA tuvo que desmentir lo que se estaba publicando. "Esta roca puede tener la forma del hueso fémur, pero no se trata de restos fosilizados de un marciano misterioso", ha aclarado en un comunicado con una pizca de humor. "Los miembros del equipo de misiones científicas de la NASA coinciden en que esta forma es consecuencia de la erosión, del viento o del agua", continúa el texto.
El rover Curiosity ha encontrado evidencias de que Marte fue una vez un lugar habitable, en el pasado, pero no hay evidencia de que las criaturas fueran lo suficientemente grandes como para dejar un hueso en el planeta. "Si alguna vez existió vida en Marte, los científicos esperan que sean formas de vida simples, microbios", han explicado a 'Space.com' funcionarios de la NASA.
A su juicio, "Marte nunca ha tenido suficiente oxígeno en su atmósfera para apoyar organismos complejos", así que "no es probable que haya grandes fósiles en el planeta", han concluido.
No es la primera vez que las imágenes que se publican desde Marte crean polémica en la Tierra. El pasado mes de febrero, la NASA anunciaba la presencia de una 'roca misteriosa' que parecía haber aparecido de la nada en el Planeta rojo. El rover Opportunity fotografió un mismo lugar con 12 días de diferencia y, mientras en las primeras imágenes se veía el terreno vacío, en las últimas aparecía una roca. Finalmente, la agencia espacial determinó que era un trozo de piedra que se había desprendido tras el paso del robot por la zona.
EP
Félix Velasco - Blog

lunes, 25 de agosto de 2014

Sé tú mismo


A veces, buscamos el consejo que queremos oír, en vez del consejo que necesitamos.
Félix Velasco - Blog

domingo, 24 de agosto de 2014

Cicerón y los garbanzos

¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia? Esto, dicho mejor o peor en latín (Quo usque tandem, Catilina, abutere patientia nostra?), es lo que la mayor parte de la gente conoce de toda la obra de este romano que aún hoy es considerado modelo de oradores, y cuyo culto lenguaje causaba no pocos dolores de cabeza a los estudiantes que tenían que traducirlo. En fin, Marco Tulio Cicerón fue un personaje clave en no pocas conjuras y conspiraciones de su época, que compartió con César, Pompeyo, Octavio, Marco Antonio… Su habilidad como abogado le permitió amasar una nada despreciable fortuna. Su problema fue, más que nada, no saber nadar y guardar la ropa. El asesinato de César le pilló desprevenido, y dudó de qué lado estar. Al final, su enemistad con Marco Antonio hizo que éste ordenara su asesinato.
Cicero es garbanzo. En Roma eran comunes los apellidos relacionados con algún vegetal: los Léntulos (de lentejas), los Fabios (de habas)… En el caso de Cicerón el apelativo parece referirse no a que su familia comerciase con garbanzos, legumbre poco apreciada por los romanos, sino a un grano en la nariz de alguno de sus ancestros; eso dice, al menos, Plutarco.
Cristino Álvarez
Félix Velasco

jueves, 14 de agosto de 2014

Nueve alimentos que te mantendrán joven

La fresa, una de las frutas más beneficiosas | Cordon Press
Según la nutricionista Sarah West, nunca es demasiado tarde para comenzar a comer bien: "A los veinte años, es el momento ideal para tener una base saludable para las próximas décadas. Por eso te proponemos una serie de alimentos que por sus propiedades son perfectos para que luzcamos de manera fenomenal.
1. Las naranjas: La vitamina C es esencial para mantenernos más jóvenes. Contienen bioflavonoides, que protegen la piel de los rayos ultravioleta y previenen la muerte celular.
2. El aguacate: Una excelente fuente de vitamina E. Sus niveles de grasa no saturada nos ayudan a nutrir la piel y protegerla de los signos del envejecimiento.
3. Fresas, arándanos, todo tipo de bayas: Son muy buenas ya que, por ejemplo, las bayas azules tienen un alto contenido de flavonoides ayuda a la pérdida de memoria a corto y largo plazo.
4. Zanahorias: Nos ayudan a renovar las células de la piel y también actúan como un poderoso antioxidante.
5. Col rizada: Se trata de un super alimento que cubre varias necesidades.
6. Aceite de oliva: Protege nuestra piel de los contaminantes.
7. Granada: Un vaso de zumo al día podría mantener esas pequeñas arruguitas a raya. Además ayuda a controlar el colesterol y la presión arterial más baja.
8. Uvas rojas: Las pieles de las uvas tienen un elemento anti-inflamatorio que te ayudará a mantener la piel suave, flexible y con buena apariencia
9. Varios: El calvio y las vitaminas K y D son vitales en nuestra alimentación y se pueden obtener a través de productos lácteos, yema de huevo, salmón y vegetales de hoja verda, así que no te olvides de ellos.
Félix Velasco - Blog

viernes, 1 de agosto de 2014

La NASA prepara un nuevo explorador para estudiar a Marte como nunca antes

La NASA prepara un nuevo explorador para estudiar a Marte como nunca antes

El próximo explorador que la NASA enviará a Marte en 2020 llevará consigo siete instrumentos cuidadosamente seleccionados para llevar a cabo investigaciones de exploración tecnología y científica sin precedentes del Planeta Rojo.
La NASA anunció este jueves en su sitio que fueron seleccionados los instrumentos para el explorador Marte 2020 en las oficinas centrales de la agencia, en Washington.
Se llevó a cabo la selección de los instrumentos de 58 propuestas de todo el mundo, recibidas en enero pasado por parte de ingenieros e investigadores, lo que representó el doble de propuestas que usualmente se reciben para este tipo de competencias.
Esto es un indicador del extraordinario interés de la comunidad científica en la exploración de Marte. Las propuestas seleccionadas tienen un valor de aproximadamente 130 millones de dólares.
Los planes para el explorador 2020 de la NASA incluyen una estructura básica que capitaliza el diseño y el trabajo de ingeniería para el explorador Curiosity de la NASA, que aterrizó en marte en 2012, pero con nuevos instrumentos científicos seleccionados a través de la competencia, para conseguir diferentes objetivos científicos
Marte 2020 es un concepto de misión que la NASA anunció a finales de 2012 para reutilizar la ingeniería básica del Laboratorio de Ciencia de Marte para enviar un explorador diferente a Marte, con nuevos objetivos e instrumentos para dentro de 6 años.
El Laboratorio de Propulsión de Vuelo de la NASA, es una división del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, que operará el Programa de Exploración de la NASA en Marte.
La misión 2020 de Marte estará basada en el diseño de un explorador del Laboratorio Científico de Marte, el Curiosity, que fue enviado hace casi dos años, y actualmente está operando en el planeta.
El nuevo explorador llevará instrumentos más sofisticados para conducir exploraciones geológicas en el lugar del aterrizaje del explorador, a fin de determinar la habilidad potencial del ambiente y buscar directamente señales de vida en Marte.
“Hoy tomamos otro importante paso en nuestra aventura a marte, dijo el Administrador de la NASA Charles Bolden.
“Si bien llegar y aterrizar en Marte es difícil, Curiosity fue un ejemplo icónico de cómo nuestros exploradores científicos robóticos están haciendo el camino para que los humanos puedan llegar al Planeta Rojo y a otros planetas".
Los científicos utilizarán el explorador de Marte 2020 para identificar y seleccionar una colección de rocas y muestras del suelo para un potencial regreso a la Tierra para una futura misión.
La Misión Marte 2020 responde a los objetos científicos recomendados por el Consejo de Investigación Nacional de la Encuesta de Ciencia Planetaria.
“Este explorador 2020 y sus nuevos instrumentos científicos, incluyendo los de nuestros socios internacionales, prometen revelar más misterios del pasado de Marte, como el registro geológico del planeta”, dijo John Grunsfeld, astronauta y administrador asociado del Directorio de Misiones en Washington.
CNN
Félix Velasco - Blog

domingo, 27 de julio de 2014

Sentirse español

No se si de libro o de cine, pero algo así lo está haciendo de bien el Rey. "El Rey, y punto", que diría Belén Esteban. Seguir diciendo a estas alturas de abdicación "el Rey Don Felipe VI" es un pleonasmo. Con decir "el Rey" ya sabemos más que sobradamente a quién nos referimos. Rey no hay más que uno...y a ti te encontré en la calle, que cantaba Pepe Pinto.
Y de libro ha sido ir en persona a Santiago de Compostela, sin delegar en nadie, para hacer la ofrenda de España a su Patrón, Santiago Matanorteafricanos, que es como ahora hay que decir en términos políticamente correctos. (Y si decimos que Santiago no mató a ningún moro, que a cada uno de ellos les puso una Alhambra, mejor).
Ha dicho el Rey algo que me llena de confortación, pero también de dudas: "Caben todas las formas de sentirse español". ¿Todas, todas, todas, Señor? ¿Las antiguas también? Porque, la verdad es que me parece que esa justa y necesaria proclamación es como una invitación a sentir y consentir formas nuevas y más bien raritas de ser español: por ejemplo preguntando cuánto me va a pagar el Gobierno de Madrid por seguir siéndolo. Españoles de peaje, vamos. Espero que las palabras del Rey incluyan las formas de toda la vida de sentirse español, las que ahora se entienden por fachas.
Me alegra lo que ha dicho el Rey porque yo me siento español que tiene orgullo de su Patria, a la que llama España, a la que llama Andalucía, a la que llama Sevilla, y no "Este País" o "Estado Español". O sea, que soy un español tirando a facha, por todo lo que ahora les diré.
Me siento español en una nación que se dio una bendita Constitución de 1978 que ojalá dure como la de los Estados Unidos, más que un martillo en manteca, y que no veo necesidad alguna de reformar, porque no vayamos a tenerla.
Me siento español que ha estado, está y estará siempre del lado de la libertad.
Me siento español al que repugnan las dictaduras y las tiranías, de un signo o de otro, y especialmente la herencia dictatorial, ay, que dejamos en América, de Venezuela a Cuba.
Me siento español que a veces echa en falta la independencia de poderes y lamenta unos tribunales politizados y a las órdenes de los gobernantes: "¡Mandeee!".
Me siento español de una nación que representa los valores de la civilización y del humanismo cristianos, y que cree en la libertad de los padres para elegir la educación de sus hijos; en el honor, en la lealtad, en la honestidad, en los deseos de superación, en las ansias de excelencia. Facheríos pasados de moda, claro...
Me siento español y por eso mismo detesto los nacionalismos excluyentes y los separatismos, históricamente inventados y consentidos, cuando no fomentados, desde la cobardía de quienes recibieron el mandato mayoritario para gobernar.
Me siento español que cree que el futuro de España y de cuarenta millones de españoles no puede continuar en manos de unas minorías antiespañolas, separatistas y chantajistas.
Me siento español representado por su bandera constitucional roja y amarilla, y que se emociona cuando oye la Marcha Real.
Me siento español orgulloso de sus Fuerzas Armadas y de sus profesionales, que han consagrado su vida al servicio de la Constitución y de sus libertades, en la defensa de la Patria y a pesar del Ministerio antimilitarista que se llama precisamente así, de Defensa.
O sea, que soy español, pero más bien tirando a facha, según los cánones al uso y la Inquisición de los Progres.
Espero y deseo que a esta forma de sentirse español también se haya referido Su Majestad en la ofrenda a Santiago. No por nada, sino porque es la que con letra de Pemán proclama el Himno del Ejército del Aire, ese cuyo uniforme parece que es el que más gusta vestir a Don Felipe VI: "La gloria infinita de ser español".
Antonio Burgos
Félix Velasco - Blog

martes, 22 de julio de 2014

Evolución vs. Involución

Desde el aquellos simios que empezaron a andar de pie, a ampliar su visión del mundo y, con ello, su cerebro, el ser humano vive en una constante evolución basada en su conocimiento y la convivencia social. Esto supone un esfuerzo contanste de innovación y creatividad para adaptarnos a las situaciones cambiantes.
Desgraciadamente hay quienes defienden la involución, alegando que "cualquier" o "algún" tiempo pasado fue mejor y que deberíamos regresar a el, unas veces por miedo (dicen que más vale malo conocido que bueno por conocer), otras por recuperar privilegios sectarios que antaño tuvieron. Son los anti-todo/pro-nada, pesimistas crónicos incapaces de salir de su "círculo de comodidad inventado", que solo ven lo negatigo y con ello pretenden justificar su actitud.
Sigamos caminando, superando dificultades, con la convicción firme de que un mundo mejor es posible si nos esforzamos en ello. Tenemos un futuro por delante, desconocido, retador y misterioso, hacia donde podemos avanzar con ilusión, esperanza y esfuerzo colectivo,... mientras ellos vuelven a subirse al árbol.
Félix Velasco

jueves, 17 de julio de 2014

Nos convertimos en lo que pensamos

Se nos recuerda con frecuencia que es necesario comer sano para vivir sano, que una alimentación sana y equilibrada es fundamental para no enfermar. Desgraciadamente este mismo criterio no lo aplicamos al pensamiento. El pensamiento configura el carácter y nos convertimos en aquello en lo que pensamos. Un carácter sano y admirable no es fruto del azar, sino el resultado natural de un constante esfuerzo por apoyarse en criterios y no en opiniones, buscando los razonamientos correctos (que no tienen que coincidir necesariamente con los de la mayoría), viviendo de forma positiva y esperanzada, con ilusión, tenacidad y proactividad.
Félix Velasco

domingo, 13 de julio de 2014

La nueva 'historia' del mundo: de la "raza catalana" y 'Lo Quixot de la Plana'


Una historia a la altura de una potencia mundial. Al tiempo que laGeneralidad construye un nuevo estado con el dinero del FLA (fondo de liquidez autonómica) del Estado, un nutrido grupo de historiadores y aficionados a la historia inventan un relato épico sobre la idea de que la historiografía oficial habría ocultado sistemáticamente el rastro catalán de la crónica del mundo. Colón, Cervantes, Santa Teresa de Jesús, Hernán Cortes, los hermanos Pinzón, Erasmo de Roterdam y Leonardo da Vinci, entre muchos otros, eran catalanes de casta, formación y/o de origen.
El mausoleo del Borne, que el nacionalismo define como la "zona cero" de las libertades catalanas, y la conversión de la Guerra de Sucesión en una especie de guerra de secesión entre España y un inverosímil "estado catalán" son el resultado de tres décadas de formación del espíritu nacionalista y de mensajes de odio a España, la destilación "académica" de una delirante reinterpretación de los hechos cuya conclusión fundamental es que Cataluña perdió su independencia hace trescientos años y lleva tres siglos sometida a una ocupación brutal de la que se librará el próximo 9 de noviembre. Esa fue la síntesis del "simposio histórico" "Espanya contra Catalunya" patrocinado por la Generalidad.
En un contexto en el que la realidad es lo de menos ha florecido una corriente que sostiene que la mayoría de los personajes determinantes de los últimos veinte siglos nacieron en Cataluña, una suerte de idílica Alejandría desde el siglo VII antes de Cristo y hasta 1714 y que a pesar del intento de genocidio español ha logrado sobrevivir hasta nuestros días con más o menos brillo y esplendor.
El Institut de Nova Història
El origen de todas estas teorías sobre la catalanidad de medio mundo y la dependencia del otro medio de los hallazgos catalanes está en el denominado Institut de Nova Història, una entidad que agrupa a aficionados a la historia y a algunos pocos licenciados, todos ellos unidos por un incontestable nacionalismo y por la convicción de que el filósofo Francesc Pujols iba en serio cuando escribió que llegaría un día en que los catalanes lo tendrían todo pagado en todo el mundo por el hecho de ser catalanes y en agradecimiento a sus grandes contribuciones a la humanidad.
De hecho, Francesc Pujols, autor de Concepte General de la Ciència Catalana, Hiparxiologia o Ritual de la Religió Catalana oHistòria de l'hegemonia catalana en la política espanyola, sería lainspiración directa de este Institut de Nova Històriaempeñado, con gran éxito de crítica local, en la catalanización sistemática de los principales personajes de España.
El primero en sufrir el tratamiento de este instituto fue Cristóbal Colón, puesto que a los catalanes del siglo XV se les denominaba genoveses, sostienen sin la más mínima aportación documental. A partir de ahí, el puerto de Palos se convierte en el de Pals, (Gerona), los hermanos Pinzón se apellidaban Pinçó, el Descubrimiento fue una empresa catalana de la que se apropió España y Erasmo de Roterdam, también era catalán e hijo de Colón a mayor abundamiento.
El Cid, en el punto de mira
De este primer delirio se pasó a catalanizar a Cervantes, que se llamaba Miquel Servent, del barrio de la Barceloneta o de Alicante (hay dudas), y escribió El Quijote de la Mancha en catalán y con el titulo original de Lo Quixot de la Plana. Visto el éxito y la cálida acogida de semejantes teorías por parte de los medios de comunicación catalanes, los impulsores del instituto acometieron la ingente tarea de hallar la pista catalana de Hernán Cortés, Francisco Pizarro y Diego de Almagro, todos ellos nacidos y educados en Cataluña. Hasta Santa Claus es catalán, puesto que no sería otro que el Sant Nicolau de Alicante, ciudad catalana también según estos respetados "estudiosos". El Cid Campeador está ahora en el punto de mira del Institut, así como Elcano, Magallanes, Miguel Ángel y Lutero, candidatos a ingresar en lagalería de los "nuevos catalanes".
Algunos de los impulsores de esta asociación se presentan también como fundadores de la Assemblea Nacional Catalana (ANC). Es el caso de Víctor Cucurull, un licenciado en Historia y "máster en crítica teatral del siglo XX", celebridad local que en los ambientes separatistas pasa por ser un auténtico sabio. Cucurull sostiene directamente que Santa Teresa de Jesús no era de Ávila, sino de Pedralbes, pero no es esta la afirmación más controvertida del "historiador". Cataluña es la nación más antigua del mundo, nacida, como mínimo, en el siglo VII antes de Cristo, según el prominente conferenciante. Tales historias son recibidas con entusiasmo y gozan de toda credibilidad entre el público que asiste a las charlas de la ANC que protagonizan Cucurull y el juez Santiago Vidal.
Es la reedición de la vida y milagros del bohemio catalanistaPompeyo Gener con dos grandes diferencias: Gener gozaba de un, hasta cierto punto, indiscutido talento, y nadie le creía, entonces, cuando sostenía la existencia de una raza catalana distinta y superior a todas las demás.
Pablo Planas
Félix Velasco - Blog

Cómo reconocer a un progre

Y la verdad, visto lo visto, es que a veces a uno le dan ganas de hacerse progre. No sé, tienen una especie de no sé qué, como un halo de bondad celestial e impunidad terrenal que da verdadera envidia malsana. Y si no me creen, les invito a leer lo que significa ser progre y luego díganme si no les entran ganas de progretizarse:
1. El progre siempre está en posesión de la verdad absoluta. Si no piensas como él, no eres de los suyos. Y eso significa que eres un reaccionario, un facha, un ultraderechista, un fascista, un esbirro del imperialismo yanqui, un tonto de los cojones, un hijo de puta, un asesino y un cerdo capitalista, aunque no llegues ni a mediados de mes. Ya lo anunció Borges: "Hay comunistas que sostienen que ser anticomunista es ser fascista. Esto es tan incomprensible como decir que no ser católico es ser mormón."
2. El progre odia el capitalismo, pero ama el dinero. Persigue la guita hasta la extenuación y se niega a reconocerlo también hasta la extenuación. Y si se lo haces notar te llamará cerdo capitalista, facha, etcétera hasta la extenuación. Lo reconoció el mismísimo Víctor Manuel: "Yo soy comunista, no gilipollas".
3. El progre padece una afección psicológica bipolar relativista-absolutista: por un lado el relativismo moral, intelectual y ético y por otro el absolutismo político. En cristiano: sólo ellos tienen derecho a gobernar y todo vale para perpetuarse en el poder.
4. La culpa siempre es del otro. Entendiendo por el otro a burgueses, católicos, yanquis, periodistas no adscritos, empresarios, judíos, oposición… Da igual que lleven 10 años gobernando o 100 asesinando, un progre nunca puede ser culpable de nada malo.
5. Atracción total por el totalitarismo. De izquierdas, claro. O islamista. O sea, las dictaduras socialistas y las teocracias fundamentalistas. En definitiva, cualquier sistema de gobierno que destruya la sociedad occidental… en la que ellos viven. Y muy bien, por cierto.
6. El progre lo politiza todo. Todo. Una ideologización permanente y generalizada que contagia todo lo que toca: el deporte, el cine, la ciencia, la cultura, la información, el ocio, la moda, la solidaridad, la tecnología, las creencias, la justicia, las costumbres, la educación, la biología, la naturaleza, la comida, el tabaco. Es su arma favorita para llevar cada aspecto de nuestras vidas a su terreno y apropiarse de la razón absoluta a base de demagogia a discreción. Y funciona.
7. El progre es paternalista por naturaleza. O sea, le mueve un crónico complejo de superioridad que le empuja a dirigir las vidas de los demás en todos los ámbitos: sexo, educación, familia, solidaridad, alimentación, conducción, hábitos, cultura, cine, idioma, aficiones… Se cree con derecho a decidir qué es lo mejor para nosotros. Y, lo peor, se cree que nos hace un favor.
8. El progre está tan megaconcienciado con los males que aquejan a la sociedad y al planeta que si no te megaconciencias a su nivel, eres culpable de esos males y de muchos más. Aunque tú, en la práctica, hagas lo que ellos sólo hacen de boquilla. Es decir, tú eres malo hagas lo que hagas y ellos son buenos aunque no muevan un dedo.
9. "Haz lo que yo digo, no lo que yo hago". Es el principal síntoma del mal genético que padecen casi la totalidad de los progres, sin posibilidad aparente de cura: la Hipogresía. Una afección endémica que crece en progresión aritmética, geométrica y astronómica; cuanto más progre, más hipogresía emana.
10. El progre es ecologista, pacifista, feminista, jovenalista, aliancista, antiglobalista, protercermundista, gaylista y todo lo que haya en la lista. Es paritario, solidario, dialogante, demócrata de toda la vida, cultísimo, moderno y tiene un gusto impecable. Lucha por la paz universal, la fraternidad planetaria y el mejoramiento social de los humildes. Es alegre y simpático, carismático y romántico. En una palabra, es guai. O eso dice, claro.
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Félix Velasco - Blog