jueves, 29 de diciembre de 2011

¿Sabías que...?


- El 16% de las mujeres nacen rubias, y 33% de las mujeres son rubias.
- El sol libera mas energía en un segundo que toda la energía consumida por la Humanidad desde su inicio.
- Napoleón Bonaparte calculo que las piedras utilizadas en la construcción de las pirámides de Egipto, serían suficientes para construir un enorme muro alrededor de Francia.
- La letra “J”, es la única letra que no aparece en la tabla periódica.
- Una persona parpadea aproximadamente 25 mil veces por semana.
- Los CDs fueron diseñados para recibir 72 minutos de música porque esa es la de la Novena Sinfonía de Beethoven.
- El cigarro es la mayor fuente de investigaciones y estadísticas que se realizaron en la última década.
- El nombre HAL, de la computadora de la película “2001, una Odisea en el Espacio” no fue escogido por casualidad. Esta formado por las letras inmediatamente anteriores a las que forman la palabra IBM.
- El horno de micro-ondas surgió cuando un investigador estudiaba las micro-ondas y noto que éstas habían derretido el chocolate que tenía en la bolsa.
- Antes de la Segunda Guerra Mundial, en el directorio telefónico de New York había 22 Hitlers. Para el final de la guerra no había ninguno.
- La hija de Shakespeare era analfabeta.
- Antes del 1800, los zapatos para el pie izquierdo y derecho eran iguales.
- Einstein nunca fue un buen alumno, y ni siquiera hablaba bien a los 9 años, sus padres creían que era retrasado mental.
- El océano Atlántico es más salado que el Pacífico.
- El elefante es el único animal con 4 rodillas.
- Cada año, el 98% de los átomos del cuerpo humano son sustituidos.
- Las ovejas no beben agua en movimiento.
- El cabello crece mas rápido durante la noche, y perdemos en promedio 100 pelos por día.
- Las hormigas no duermen.
- Los ratones no vomitan.
- Las caricaturas del Pato Donald fueron vetadas en Finlandia porque éste no usaba pantalón.
- Un estornudo puede llegar a una velocidad de 965 Km/h. aproximadamente.
- Solo existen tres animales con lengua azul: el perro Chow Chow, el lagarto lengua-azul y el oso negro.
- 100 tazas de café tomadas en un lapso de cuatro horas, técnicamente pueden causar la muerte.
- En la ciudad de Los Ángeles hay más automóviles que gente.
- Cuando Bugs Bunny apareció por primera vez en 1935, este se llamaba Happy Rabbit.
- La primera película en tener una segunda parte fue King Kong, de 1933. La secuela se llamaba El hijo de Kong y salió en el mismo año.
- Se puede descubrir el sexo de una tortuga, sólo por el sonido que hace: El macho gruñe, la hembra sisea.
- El nombre más común del mundo es Mohammed.
- Napoleón Bonaparte nació solo con 26 dientes.
- El número de placa de Harry El Sucio es 2211.
- La ciudad de Estambul es la única en el mundo cuyo territorio se encuentra en dos continentes distintos a la vez: Europa y Asia.
- La velocidad de escape de la gravedad de la tierra es de 11.7 Km/seg..
- Los gatos y los perros, al igual que los humanos, pueden ser zurdos o diestros.
derechos.
- Los meses que empiezan en lunes siempre tendrán un Viernes 13.
- En Fantasía la película de Disney, el hechicero se llama Yensid. O sea Disney deletreado al revés.
- La botella de Coca Cola era originalmente verde.
- Es posible hacer que una vaca suba escaleras pero no que las baje..
- El alfabeto hawaiano tiene 12 letras.
- American Airlines se ahorro $40,000 en 1987 eliminando una aceituna de cada ensalada que sirvió.
- La ciudad con mas Rolls Royce per capita es Hong Kong.
- Islandia consume mas Coca Cola per capita que ningún otro país en el mundo.
- La primera novela que se escribió en una maquina de escribir: “Tom Sawyer”.
- El graznido de un pato (cuac, cuac) no hace eco y nadie sabe porque.
- Los tranvías de San Francisco son el único monumento nacional móvil de USA.
- Cada rey de las cartas representa a un gran rey de la historia. Picas: Rey David, Tréboles: Alejandro Magno. Corazones: Carlomagno, Diamantes: Julio Cesar.
- 111.111,111 x 111.111,111 = 12.345.678.987,654321
-  El ojo del avestruz es mas grande que su cerebro.
- Según la ley, las carreteras interestatales en Estados Unidos requieren que una milla de cada cinco sea recta. Estas secciones son útiles como pistas de aterrizaje en casos de emergencia y de guerra.
- El Pentágono tiene el doble de baños de los necesarios. Cuando se construyo, la ley requería de un baño para negros y otro para blancos.
- El nombre Wendy se inventó en el libro “Peter Pan”, antes no existía.
- Es imposible estornudar con los ojos abiertos.
- En el antiguo Egipto, los sacerdotes se arrancaban cada cabello y vello de su cuerpo, incluyendo cejas y pestañas.
- Un cocodrilo no puede sacar la lengua.
Félix Velasco - Blog

domingo, 25 de diciembre de 2011

Texto íntegro del discurso de Navidad del rey - 2011

Buenas noches. En Nochebuena, como cada año, me dirijo a todos vosotros para transmitiros mis mejores deseos de paz y felicidad.
Al término de este año difícil y complicado para todos, quiero hablaros con sinceridad y realismo, sin rehuir los problemas que nos aquejan como sociedad.
Quiero hacerlo con la confianza y el optimismo que me inspiran las virtudes del pueblo español, al que quiero con todo mi corazón y al que a lo largo de estos treinta y seis años de reinado he aprendido a conocer a fondo y a admirar con orgullo.
Llevamos varios años sumidos en una severa crisis económica y financiera cuyas causas complejas no son siempre fáciles de entender, pero cuyos efectos negativos son para todos evidentes. Para muchos, tristemente demasiado evidentes por su dureza.
Es una crisis que está llamada seguramente a modificar hábitos y comportamientos económicos y sociales.
Si España ha alcanzado en los últimos decenios las más altas cotas de progreso y bienestar de su historia, ahora hemos de saber reconocer con humildad cuáles han sido los comportamientos en los que, como individuos y como grupo, hayamos podido equivocarnos.
Sólo a partir de este reconocimiento, y con los mejores valores de nuestra sociedad por delante, podremos comenzar a superar esta crisis.
Será necesario para ello un planteamiento global, un enfoque de conjunto cuyas líneas maestras y medidas concretas corresponde diseñar, desarrollar y aplicar a los responsables políticos y a los agentes económicos y sociales.
En este ámbito a mí me corresponde, como Jefe del Estado, animar a esas instancias a trabajar sumando voluntades, no restándolas; acercando posiciones, no distanciándolas; buscando avenencias, no rechazándolas. Animarles a trabajar con diálogo y altura de miras, con rigor y convicción.
Sé, sabemos todos, que el camino de la recuperación no será corto ni tampoco fácil, que exigirá sacrificios.
Por eso resulta tan importante que la sociedad en su conjunto asuma la trascendencia del momento y sepa responder a los desafíos de una situación tan difícil como la que vivimos con el necesario realismo, pero también con mucha generosidad, con mucha solidaridad hacia quienes por sus circunstancias económicas o familiares son más vulnerables.
Vivimos una crisis de naturaleza global que ha puesto de manifiesto la dificultad de que cada país pueda afrontarla aisladamente. Las soluciones exigen establecer de forma coordinada medidas efectivas.
En ese empeño se encuentra la Unión Europea y en él Europa encontrará a España en la vanguardia, como actor destacado que desea seguir jugando un papel relevante. La vocación europeísta de España se hunde en las raíces de la historia de nuestro continente, y nuestro compromiso es tan fuerte e intenso con su futuro como lo es hoy con su presente.
Una vocación europeísta que gana valor y peso con la solidez de los lazos que nos unen con las naciones iberoamericanas y con nuestros vecinos de la orilla sur del Mediterráneo.
La crisis es internacional pero también tiene perfiles nacionales propios. El más doloroso de todos es, desde luego, la elevada tasa de desempleo que sufrimos, moralmente inasumible para un país vertebrado, moderno y solidario como el nuestro.
Es cierto que, en una coyuntura como la que vivimos, los temas que requieren una solución prioritaria se agolpan ante nuestra puerta, pero si tuviéramos que destacar la máxima prioridad creo que ninguno dudaríamos en señalar la lucha contra el desempleo como objetivo último y cierto.
Ciudadanos, instituciones y administraciones públicas debemos volcar nuestros mejores esfuerzos y energías en apoyo de los desempleados y de sus familias.
Con una cifra de parados inaceptable, y que lo es todavía más entre los jóvenes que buscan su primer empleo, quiero rendir un hondo homenaje de agradecimiento y admiración a las familias, cuya generosidad y entrega está siendo clave para que nuestro país mantenga los actuales niveles de estabilidad social.
Todas las medidas que se adopten deben tener como objetivo final la recuperación del empleo, pues esta es la principal palanca que puede dar a cada individuo un horizonte de dignidad y estabilidad, y al conjunto de la sociedad una expectativa de prosperidad.
Estabilidad y prosperidad, en el marco de nuestra Constitución, es lo que esta gran nación española ha sabido construir en paz y libertad a lo largo de las últimas décadas, junto con un Estado de Bienestar necesario para mantener la indispensable cohesión social que la justicia distributiva reclama.
Estos son también nuestros desafíos de hoy. Las herramientas para enfrentarlos con éxito son los valores que han hecho siempre grandes a los pueblos: educación, trabajo, esfuerzo, iniciativa, compromiso, solidaridad, entre otros.
Son los que necesitamos potenciar, tanto colectiva como individualmente, más que nunca en la coyuntura actual.
Junto a la crisis económica, me preocupa también enormemente la desconfianza que parece estar extendiéndose en algunos sectores de la opinión pública respecto a la credibilidad y prestigio de algunas de nuestras instituciones. Necesitamos rigor, seriedad y ejemplaridad en todos los sentidos. Todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar.
Cuando se producen conductas irregulares que no se ajustan a la legalidad o a la ética, es natural que la sociedad reaccione. Afortunadamente vivimos en un Estado de Derecho, y cualquier actuación censurable deberá ser juzgada y sancionada con arreglo a la ley. La justicia es igual para todos.
No debemos, sin embargo, generalizar los comportamientos individuales, so pena de cometer una gran injusticia con la inmensa mayoría de servidores públicos, y también de empresarios o trabajadores del sector privado, que desarrollan su labor de forma ejemplar y honesta.
De lo contrario, se podría causar un grave daño a instituciones y organizaciones que son necesarias para la vertebración de nuestra sociedad.
La unidad de las fuerzas democráticas y la firmeza de los españoles en la defensa de nuestro Estado de Derecho frente al terrorismo, han demostrado que los proyectos totalitarios no tienen cabida en la España democrática.
Frente a la intolerable pretensión de los terroristas de tratar de conseguir objetivos políticos mediante el uso de la violencia, la amenaza, la intimidación o la extorsión, la sociedad vasca y el conjunto de la sociedad española han defendido su libertad y sus instituciones desde la legalidad, con el sacrificio y la eficacia de las Fuerzas de Seguridad, la permanente y decidida acción de la justicia y la generosa cooperación internacional.
Ahora es ya tiempo de que los terroristas entreguen sus armas asesinas y desaparezcan para siempre de nuestras vidas.
Esta noche es un momento especial para dedicar un recuerdo emocionado a quienes más han sufrido esta tremenda injusticia, las víctimas del terrorismo.
Nuestra sociedad tiene contraída una permanente deuda de gratitud con el sacrificio y el dolor de todas las personas que perdieron la vida, quedaron mutiladas, fueron extorsionadas o se vieron obligadas a abandonar su tierra. Al evocar su memoria, queremos poner de manifiesto su dignidad y compartir su sufrimiento y el de sus familias, que siempre contarán con nuestro apoyo, solidaridad y afecto.
Este es nuestro firme compromiso, para recordar que su sacrificio no ha sido en vano.
Es el compromiso de una sociedad libre que no se deja amedrentar, que exige justicia y reparación para quienes fueron víctimas de la violencia por no querer someterse a la dictadura del terror.
Hace cinco semanas los españoles, como dueños de su destino y en el ejercicio de sus derechos soberanos, han elegido a sus representantes a nivel nacional en unas elecciones generales que han dado como resultado la alternancia política.
En este nuevo escenario que se abre, la Corona, en tanto que símbolo de la unidad y permanencia del Estado, seguirá haciendo todos los esfuerzos necesarios en favor de una convivencia integradora.
Los actuales son tiempos de gran exigencia. Nos esperan muchas dificultades pero también nos respaldan sólidos valores que nos hacen sentirnos orgullosos de ser españoles, y un pasado reciente de superación que nos sirve de estímulo.
Como os dije la Navidad pasada, “no hemos llegado hasta aquí para dejarnos vencer por las dificultades, para renunciar a nuestras ambiciones de construir un país cada vez mejor”.
Hemos demostrado con creces que, cuando estamos unidos y seguros de lo que queremos, sabemos dar respuesta a los retos más complejos. Los que tenemos ante nosotros lo son, pero no tengo duda de que los españoles sabremos estar a la altura de los tiempos y para ello siempre contaréis con el mayor y mejor hacer de la Corona.
Son muchos los mensajes que quisiera hacer llegar a todos y a cada uno de los sectores y colectividades que integran nuestra sociedad. Sabed que todos estáis en mi corazón y en mi pensamiento.
En esta noche, quiero dar las gracias especialmente a tantos españoles que en los últimos meses se han interesado por mi salud, felizmente recuperada.
En este tiempo, he podido apreciar, aún más si cabe, el rigor y el acierto con que mi hijo, el Príncipe de Asturias, me acompaña como Heredero de la Corona en el servicio a los españoles y a España, a su democracia, a su Estado de Derecho, a sus libertades, a su unidad y su diversidad, y a la defensa de sus intereses en todo el mundo.
Os reitero mis mejores deseos en esta Navidad y para el año que pronto comienza.
Estemos unidos. España lo merece y lo necesita. Buenas noches.
Juan Carlos I, Rey de España
Félix Velasco - Blog

sábado, 24 de diciembre de 2011

Villancico - Noche de Paz


Noche de paz, noche de amor (Stille Nacht, heilige Nacht) es un conocido villancico compuesto originalmente en alemán por el sacerdote austríaco Joseph Mohr y el músico Franz Xaver Gruber. Fue interpretado por primera vez el 24 de diciembre de 1818 en la iglesia de San Nicolás (Nikolaus-Kirche) de Oberndorf, Austria.  En esa primera ocasión, la canción se escuchó acompañada sólo por la guitarra.
El sacerdote Joseph Mohr había descubierto que el organo de la iglesia estába bastante dañado. Ningún mecánico especializado en reparar organos podría llegar a la iglesia antes de la Navidad así es que se encontraba en un dilema. Una Navidad sin música sería inconcevible.
En la misa del gallo de ese 24 de diciembre, Joseph Mohr, cura con voz de tenor y que tocaba la guitarra, y Gruber, que poseía una bella voz de bajo, interpretaron por vez primera en alemán “Noche de Paz”, se les unía el coro en una harmonia de cuatro partes. El hecho era totalmente inhabitual en la época, cuando los textos religiosos se redactaban todavía en latín. Pero Mohr consideraba que una letra simple y comprensiva era lo más adecuado para sus feligreses.
El villancico ha sido traducido a más de 350 idiomas en todo el mundo y que es el más popular de todos los tiempos.
Aunque el villancico fue escrito por católicos, ha tenido también un especial significado para la Iglesia Luterana. En 1831, un coro que se dedicaba a cantar aires populares tiroleses incorporó el villancico del padre Mohr a su repertorio durante una gira por Prusia. De allí, la canción viajó a Nueva York, donde fue interpretada por un coro tirolés en 1839 pero donde sus autores y su origen permanecieron desconocidos.
Mohr murió en la pobreza, de neumonía, en 1848 a la edad de 55 años. Nunca supo que su canción se espacía por todo el mundo. Por otra parte, Gruber se enteró por primera vez del éxito del villancico en 1854 cuando el concertino para el rey Frederic William IV de Prussia comenzó una búsqueda de los autores.
Fue cantado simultáneamente en inglés y en alemán durante la Tregua de Navidad de 1914 al ser el único villancico conocido por los soldados de ambos frentes, durante la I Guerra Mundial.
Son particularmente célebre en versiones de Enya, Stevie Nicks, Bing Crosby y Mahalia Jackson, así como en las instrumentales de Mannheim Steamroller. Existen también versiones muy apreciadas de corales en todo el mundo, entre los cuales el célebre coro de los Niños Cantores de Viena.
Letra original en alemán - 1860 (Autograph VII) por Franz Gruber
Stille Nacht! Heilige Nacht!
Alles schläft; einsam wacht
Nur das traute heilige Paar.
Holder Knab im lockigten Haar,
Schlafe in himmlischer Ruh!
Schlafe in himmlischer Ruh!
Stille Nacht! Heilige Nacht!
Gottes Sohn! O wie lacht
Lieb´ aus deinem göttlichen Mund,
Da schlägt uns die rettende Stund,
Jesus in deiner Geburt!
Jesus in deiner Geburt!
Stille Nacht! Heilige Nacht!
Die der Welt Heil gebracht,
Aus des Himmels goldenen Höhn
Uns der Gnaden Fülle läßt seh´n
Jesum in Menschengestalt,
Jesum in Menschengestalt
Stille Nacht! Heilige Nacht!
Wo sich heut alle Macht
Väterlicher Liebe ergoß
Und als Bruder huldvoll umschloß
Jesus die Völker der Welt,
Jesus die Völker der Welt.
Stille Nacht! Heilige Nacht!
Lange schon uns bedacht,
Als der Herr vom Grimme befreit,
In der Väter urgrauer Zeit
Aller Welt Schonung verhieß,
Aller Welt Schonung verhieß.
Stille Nacht! Heilige Nacht!
Hirten erst kundgemacht
Durch den Engel Alleluja.
Tönt es laut bei Ferne und Nah:
Jesus, der Retter ist da!
Jesus, der Retter ist da!
Letra en español - La primera traducción fue registrada por Federico Fliedner en el año 1871. Hay una segunda traducción por Federico José Pagura.
Noche de paz, noche de amor,
Todo duerme en derredor.
entre sus astros que esparcen su luz
bella anunciando al niñito Jesús
Brilla la estrella de paz
Brilla la estrella de paz.
Noche de paz, noche de amor
Todo duerme en derredor
Sólo velan en la oscuridad
Los pastores que en el campo están;
Y la estrella de Belén
Y la estrella de Belén
Noche de paz, noche de amor;
Todo duerme en derredor;
sobre el Santo Niñito Jesús
Una estrella esparce su luz,
Brilla sobre el Rey,
Brilla sobre el Rey.
Noche de paz, noche de amor
Todo duerme en derrededor
Fieles velando allí en Belén
Los pastores, la Madre también
Y la estrella de paz,
y la estrella de paz.
Félix Velasco

miércoles, 21 de diciembre de 2011

sábado, 17 de diciembre de 2011

Moral con buitres

Tiene gracia que cada vez que los norteamericanos participan en una guerra se denuncie que lo hacen movidos por intereses económicos. ¿Se sabe de alguna guerra cuyo trasfondo no sea de esa índole? Resulta muy ingenua la idea de que la guerra pueda tener una motivación humanitaria o un generoso carácter benéfico, como si la violencia pudiese ser asimilable moralmente a un sacramento. No seamos ingenuos. Para que las contiendas sean cordiales e incruentas, con flores y aplausos, las guerras le dejan de vez en cuando su lugar al deporte. Es cierto que la violencia resulta inmoral y que desde ese punto de vista es deleznable, pero si uno echa la vista atrás y hace balance de las guerras, se da cuenta de que fueron a su manera una fuente de riqueza. Cifras en mano, incluso hay quien sostiene que pensando en una peligrosa superpoblación del mundo, una conflagración mundial sería la mejor manera de conseguir un reajuste demográfico. Es inmoral pensar así, pero muchos economistas ajenos al pudor no tienen inconveniente en reconocer que los equilibrios que no se consiguen con la diplomacia o con la ciencia, es indudable que se logran con la artillería. Por otra parte, ¿dónde está escrito que la destrucción no es un buen negocio? ¿Tendrán razón quienes sostienen que Europa salió fortalecida al renacer sobre sus ruinas al final de la II Guerra Mundial y aquellos otros que aseguran que es del barbecho del dolor y de la miseria de donde surgen luego las reflexiones más sinceras, los espíritus más emprendedores y las ideas más fértiles? Aunque cueste admitirlo, los ciclos biológicos se superponen a veces con los ciclos morales. Por eso el dolor de que las aves de rapiña devoren los cadáveres de los hambrientos se compensa en el momento en el que el resto de los parias sobreviven gracias a meterles el diente a los buitres recién cebados.
José Luis Alvite
Félix Velasco - Blog

jueves, 15 de diciembre de 2011

Los huevos - Fábula

Mas allá de las Islas Filipinas
hay una que ni sé cómo se llama,
ni me importa saberlo, donde es fama
que jamás hubo casta de gallinas,
hasta que allá un viajero
llevó por accidente un gallinero.

Al fin tal fue la cría, que ya el plato
mas común y barato
era de huevos frescos; pero todos
los pasaban por agua (que el viajante
no enseñó a componerlos de otros modos.)

luego de aquella tierra un habitante
introdujo el comerlos estrellados.
¡O qué elogios se oyeron a porfía
de su rara y fecunda fantasía!
Otro discurre hacerlos escalfados...

¡Pensamiento feliz!... Otro, rellenos...
¡Ahora sí que están los huevos buenos!
Uno después inventa la tortilla;
y todos claman ya ¡qué maravilla!

No bien se pasó un año,
cuando otro dijo: sois unos petates;
yo los haré revueltos con tomates:
y aquel guiso de huevos tan extraño,
con que toda la Isla se alborota,
hubiera estado largo tiempo en uso,
a no ser porque luego los compuso
un famoso extranjero a la hugonota.

Esto hicieron diversos Cocineros;
pero ¡qué condimentos delicados
no añadieron después los Reposteros!
Moles, dobles, hilados,
en caramelo, en leche,
en sorbete, en compota, en escabeche.

Al cabo todos eran inventores,
y los últimos huevos los mejores.
Mas un prudente Anciano
les dijo un día: Presumís en vano
de esas composiciones peregrinas.
¡Gracias al que nos trajo las gallinas!

¿Tantos autores nuevos
no se pudieran ir a guisar huevos
mas allá de las Islas Filipinas?
Tomás de Iriarte
Félix Velasco - Blog

domingo, 11 de diciembre de 2011

Libro electrónico

Nunca dejará de sorprenderme la actitud suicida adoptada por las editoriales ante el libro electrónico. En otros sectores de la industria cultural, la plaga del pirateo digital se encontró con el terreno allanado: música y cine llevaban ya mucho tiempo comercializándose en formatos digitales –CD, DVD, etcétera– que favorecían su duplicación; y quien pirateaba una película o un disco obtenía una copia en calidad óptima, que además podía distribuirse en el mismo soporte que la propia industria había elegido previamente para su negocio. Quien deseaba piratear un libro, en cambio, tenía previamente que escanearlo: la copia resultante de ese escaneo distaba de ser óptima; y, además, para leer esa copia menesterosa debía utilizar un artilugio electrónico que en nada se asemejaba a un libro. En la expansión de la piratería, como en el comercio de réplicas e imitaciones, interviene muy poderosamente el factor psicológico: quien compra un bolso o un reloj falsos que imitan un bolso o un reloj `de marca´ lo hace porque tales falsificaciones reproducen minuciosamente su diseño y aspecto exterior. Nadie compraría un bolso o un reloj con un evidente aspecto cutre o de baratillo, por el mero hecho de que tal bolso o reloj ostenten el logotipo de tal o cual marca de moda; pues quien adquiere un bolso o reloj de imitación desea, ante todo, que esa réplica pase por auténtica. Este es el mecanismo psicológico sobre el que se asienta toda forma de piratería: la réplica tiene que `dar el pego´; de lo contrario, lejos de mitigar el `complejo´ de quien la adquiere, contribuye a agravarlo. 
Este mecanismo psicológico, tan evidente en el comercio de réplicas e imitaciones, también explica el éxito de la piratería cultural: si películas y discos empezaron a ser pirateados a mansalva era porque previamente existían los soportes digitales que permitían disfrutar de tales películas y discos en igualdad de condiciones con quienes los adquirían en una tienda. Este mecanismo psicológico no funcionaba en el pirateo del libro, pues un libro pirateado no podía `volcarse´ sobre papel impreso y encuadernado; y por esta razón el comercio de e-books no funcionó durante años o décadas: pues quienes leían un libro en estos artilugios tenían conciencia de estar leyendo de forma subalterna o sucedánea, frente a quienes lo hacían en papel. Y aunque durante años o décadas los fabricantes de e-books no cejaron en su empeño de impulsar la lectura electrónica, tenían que comerse con patatas sus artilugios: porque la imitación solo adquiere carta de respetabilidad si `da el pego´; y un e-book se parece a un libro lo mismo que una mortadela a un jamón serrano. Nadie podía presumir ante las amistades de poseer una biblioteca de libros electrónicos; y viajar en tren o autobús con un libro electrónico en las manos resultaba casposillo. El mecanismo psicológico sobre el que se funda el negocio de la réplica busca `sociabilizar´ a quien la porta; y el e-book lograba el efecto exactamente contrario: señalaba y, en conclusión, excluía. 
Pero la fascinación tecnológica propia de nuestra época acabó engatusando a la industria editorial, que pensó ingenuamente que, si el uso del libro electrónico se generalizaba –si empezaba a `sociabilizar´ y no a excluir–, podría desarrollar una nueva `vía de negocio´. Y la vanidad característica de los escritores, siempre codiciosos de aumentar su parroquia, acabó de joder la marrana: creyeron ilusamente que el artilugio electrónico `crearía´ nuevos lectores de la nada, y empezaron a demandar a sus editores que, junto a las ediciones en papel de sus libros, lanzaran `ediciones electrónicas´ de los mismos, que en su particular cuento de la lechera duplicarían el número de sus seguidores. El resultado es de sobra conocido: las editoriales se lanzaron al `mercado digital´ para expandir su negocio, sin entender que los lectores no se `expanden´ por arte de birlibirloque; sin entender tampoco que el `mercado digital´ es una engañifa completa, pues pagar por algo que se puede obtener gratis y en condiciones óptimas no se le ocurriría ni al que asó la manteca. Y así, una vez `legitimado´ el libro electrónico por la propia industria editorial, los vanidosos escritores han descubierto que sus lectores siguen siendo los mismos, solo que ahora cada vez son más los que no pagan un duro por leerlos; y las editoriales que ponen a la venta sus libros en formato digital descubren que de inmediato son pirateados. 
En el pecado llevan (llevamos) la penitencia. En unos años, todos arruinados y en porreta.
Juan Manuel de Prada
Félix Velasco - Blog

La censura de los cretinos

Dos últimas iniciativas del gobierno saliente y derrotado por las urnas –si es que un gobierno como el de Rodríguez Zapatero puede tener iniciativa alguna– brindan una idea del estado de descomposición y agonía de un régimen que pasa a mejor vida y que deja tras de sí un reguero de idioteces difícilmente igualable por el más contumaz de los estólidos. El Ministerio de Cultura, o lo que queda de él, ha recuperado la vieja calificación de la censura tardofranquista para las películas que se estrenen en España. Según la misma, los estrenos serán evaluados de forma semejante a como se clasificaban en los años en los que tipos como un servidor éramos mozos en permanente efervescencia: ¿se acuerdan de lo de «mayores con reparos» o de lo de «gravemente peligrosa»? Era la manera de advertir que películas como la del célebre \''vecino del quinto\'', sin ir más lejos, podían desordenar nuestra arquitectura moral. En esta ocasión, sin embargo, no causa el desorden la exhibición despreocupada de un pecho femenino, o de un desmesurado y descontrolado apetito sexual, o de una banalización sospechosa de los nobles sentimientos del amor y la fidelidad –que me temo que también–. En esta ocasión, la calificación de Cultura estará guiada por los ejemplos de \''igualdad\'' que muestren los filmes en cuestión. Para Cultura, en pocas palabras, el cine no deberá ser un arma al servicio de la fabulación o el retrato de mundos y submundos reales o inventados; el cine deberá ser un arma al servicio de la educación social y de la reordenación moral de los ciudadanos, y, en función de ello, retratar los escenarios políticamente correctos, con los roles que convengan a la sociedad del futuro, no a la imaginación del guionista, no a la fotografía de sociedades marginales, reales o imaginarias, que cada creador quiera evidenciar. No hace muchas lunas que algunas voces administrativas –no solo españolas, ya que la imbecilidad no es exclusiva ibérica– exigían a los cineastas que evitaran en lo posible a actores fumando en escena o en pantalla: ya que no podían borrar las tomas de Humphrey Bogart metiéndose el humo de sus cigarrillos hasta el culo, lo mejor sería evitar que en el futuro se sostuviera un pitillo entre los dedos. Alguien con dos dedos de frente hubo de recordar que, siguiendo esa misma lógica, tampoco nadie debería morir violentamente en escena o ser tratado de forma humillante, o ser discriminado por su origen o por comer grasas insaturadas sin control. El cine, que se sepa, no es un sistema educativo estatal mediante el cual distribuir la buena nueva de la sociedad correcta: en el cine, si quiere triunfar, casi siempre gana el bueno y no hay cinta que no deje una cierta sensación de arreglo según las normas del bien, con lo que no deberían preocuparse. Si el ministerio y los bobos que lo ocupan quieren una sociedad correcta retratada en función de los criterios de igualdad, mejor debería invertir sus magros fondos en iniciativas de mayor calado. Por ejemplo, en controlar la SGAE y a la partida de mangantes que aflora cada vez que se levanta una alfombra. 
Va a acabar siendo cierto que en España hay más tontos que botellines y que, en función de la nueva religión difundida por profetas y predicadores de tercera, van a conseguir que esta sociedad no sea más justa ni igualitaria, pero sí mucho más aburrida, simple y uniforme. 
El cine internacional está aterrorizado ante la amenaza del Ministerio de Cultura español de clasificar indebidamente sus películas por no mostrar un escenario de equilibrio entre los roles femenino y masculino en sus dramatizaciones de la realidad. Que tiemblen Scorsese, Tarantino, Spielberg (por cierto: ¿qué dice Almodóvar de esto?), Clint Eastwood y compañía: la justicia social del zapaterismo tardío y su larga mano y su larga ceja comprometerán seriamente sus beneficios y afearán socialmente su conducta. 
Valiente pandilla de cretinos. 
Carlos Herrera
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sábado, 10 de diciembre de 2011

vuelve a casa


Félix Velasco - Blog

El calvo de la lotería 1999


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El calvo de la lotería 1998


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El calvo de la lotería 2004


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El calvo de la lotería 2003


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El almendro


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Good-bye, mister Bean

Sumido en la bruma de un bulto sospechoso, Zapatero dice que ha prestado el último servicio a España con el trámite burocrático de merodear por la cumbre europea entre el desprecio y la indiferencia generales, siempre en la última fila de las fotos, silente y con el rictus en modo cara de circunstancias. Si un presidente del Gobierno en funciones es la representación por antonomasia del cadáver político, en Zapatero no hay gran diferencia entre el antes y el después, al menos en lo que a Europa se refiere. Desde la primera cumbre del verano de 2004 hasta la de ayer, la número 43 de las que ha asistido, según el mismo ha subrayado, el papel del presidente por poco ha sido el del viajero en tránsito, sólo que la sala vip eran las estancias oficiales de una Europa cada vez más distante.
Si hubiera dedicado todo el tiempo perdido, del que se quejaba ante Van Rompuy en su despedida, a aprender idiomas habría alcanzado seguro un nivel al menos tan aceptable como el de un camarero marbellí en paro. Pero el presidente ha preferido dejar la representación institucional de España a ras de suelo con tan obstinada reincidencia que ha acabado por desarrollar las habilidades de un «ninja» de la diplomacia: la invisibilidad y el mutismo zen, una forma de minimalismo total por la cual Zapatero ha podido pasar perfectamente desapercibido incluso en el semestre en el que España presidía la Unión Europea o hasta cuando llamó fracasada a la canciller Angela Merkel dos minutos antes de dejar la economía nacional al pairo del control remoto de Berlín. Para mal —y hasta para bien— la cosa tiene un mérito enorme y plantea un desafío difícil de superar incluso en el supuesto de que el señor Rajoy aspirara —Dios no lo permita— a culminar la obra de su inminente antecesor y condujera a España a la ruina irreversible y al vertedero de la insignificancia.
Si nada lo estropea, la sombra de la sublime inconsistencia de Zapatero ha abandonado la forma vagamente líquida para convertirse en vapor de nada. Sólo resta el formalismo institucional de tocar el dos, lo que inevitablemente implicará un emotivo discurso a mayor gloria del talante y en contra del mínimo respeto que se merecen las más de cinco millones de vidas rotas que nos ha costado el capricho. Es un precio muy alto como para sacar pecho, pero si a Zapatero no le importa, al país ya casi ni le duele y mucho menos le sorprende. Después de todo y de abrir la puerta del Congreso a los demiurgos del tiro en la nuca, casi nada de lo que pueda hacer Zapatero de aquí al veintitantos de diciembre será ya determinante, algún que otro despilfarro más sobre la marcha, tal vez una mariscada en Moscú o una inoportuna factura de spa de lujo, el chisporroteo final de un Gobierno que negoció con terroristas, pagó rescates y pinchó una burbuja que le explotó en la cara.
O sea, casi nada. «Good-bye mister Bean». Hasta nunca, Obama pálido.
Tomás Cuesta
Félix Velasco - Blog

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Los dos conejos - Fábula

Por entre unas matas,
seguido de perros,
no diré corría,
volaba un conejo.

De su madriguera
salió un compañero
y le dijo: «Tente,
amigo, ¿qué es esto?»

«¿Qué ha de ser?», responde;
«sin aliento llego...;
dos pícaros galgos
me vienen siguiendo».

«Sí», replica el otro,
«por allí los veo,
pero no son galgos».
«¿Pues qué son?» «Podencos.»

«¿Qué? ¿podencos dices?
Sí, como mi abuelo.
Galgos y muy galgos;
bien vistos los tengo.»

«Son podencos, vaya,
que no entiendes de eso.»
«Son galgos, te digo.»
«Digo que podencos.»

En esta disputa
llegando los perros,
pillan descuidados
a mis dos conejos.

Los que por cuestiones
de poco momento
dejan lo que importa,
llévense este ejemplo.
Tomás de Iriarte
Félix Velasco - Blog

martes, 6 de diciembre de 2011

Soldaditos de plomo

Uno de los grandes problemas de España es la falta de inteligencia. Repito una vez más, y van… la sentencia luminosa de mi añorado maestro Santiago Amón. «En España no cabe un tonto más». Amón provenía del PCE y se sentía de izquierdas. Una de las grandes memeces que imperan en España es creer que la inteligencia es de izquierdas, como ha declarado recientemente un tonto, precisamente de izquierdas. «Los intelectuales son de izquierdas». Lo dicen y se quedan tan panchos. Después surge la relación de los «intelectuales» y llega el pasmo. Permítaseme opinar que los nacionalismos han sido una gran escuela de lerdos. 
Lerdos peligrosos, con poder casi omnímodo, y siempre apoyados por esa extraña izquierda periférica tan alérgica a pronunciar seguidas nuestras tres sílabas fundamentales. España. «El Estado», «este país», el «Estado español», y demás disfraces semánticos. Así que triunfa España en la Copa Davis y lo correcto es celebralo de la siguiente guisa: «Me siento muy satisfecho por la victoria de este país», o «el Estado español jugó muy bien al tenis en Sevilla».
Pero la reunión de aprovechados y bobos más numerosa de los últimos años –superior incluso, a la de los «intelectuales» de la Ceja–, se ubica en los aledaños de la «Memoria Histórica», la obsesiva y carísima tontería de un tonto saliente.
Recuperar huesos. Centenares de miles de euros se han gastado por recuperar los de Federico García Lorca en contra de la decisión de su propia familia, y no lo han conseguido. A todos nos gustaría enterrar en soledad y con respeto los huesos perdidos de nuestros muertos, pero no resulta posible. Monumentos castigados, nombres de calles borrados por la incultura. Ese General Merry de Sevilla, héroe de la Guerra de Cuba, condenado a desaparecer por franquista en beneficio de Pilar Bardem… Tontos. Pero lo más divertido que ha protagonizado la «Memoria Histórica» es el arresto de cinco soldaditos de plomo. Extraordinaria y valiente acción justiciera.
Franco, del que jamás fui admirador ni partidario por numerosas razones, es la obsesión de esta gente. Murió en una cama de la Seguridad Social por él creada, y cuando expiró, sus grandes detractores decidieron actuar. Ya era tarde. He visto a Franco embarcar y desembarcar en San Sebastián en centenares de ocasiones. Del «Azor» al muelle y del muelle al «Azor». Llevaba una escolta que hoy se consideraría ridícula, y desde cualquier terraza de San Sebastián, el disparo era seguro. Además, se vestía siempre igual para no confundir a sus escondidos magnicidas. Chaqueta azul y gorra de plato blanca. Así durante treinta años. Nada. Los valientes de la «Memoria Histórica» estaban reunidos y no se dieron cuenta de lo fácil que era terminar con el problema que tanto les obsesiona.
Ahora, para vengarse de su propia cobardía, tontísimamente por cierto, han arrestado a cinco soldaditos de plomo que representan, tres de a pie y dos a caballo, a soldados de la Guardia Mora de Franco. Se encontraban en el Museo del Traje de Madrid. Miden siete centímetros de alto los de a pie y catorce los de a caballo. Son «peligrosos». Según los de la «Memoria Histórica» su presencia en el Museo es una exaltación del franquismo. Los niños que visiten el Museo del Traje pueden ser influídos y perjudicados. Así que arresto y calabozo para los cinco soldados de plomo. Creo que para dejar de ser tontos hay que empezar por no hacer más tonterías.
Alfonso Ussía
Félix Velasco - Blog