jueves, 1 de mayo de 2008

Luis Daoíz Torres


Luis Daoíz Torres (Sevilla, 10 de febrero de 1767 - Madrid el 2 de mayo de 1808). Nació en el seno de una familia aristocrática andaluza.

A la edad de 15 años, ingresó como cadete en el Colegio de Artillería de Segovia, donde obtuvo la graduación de alférez. En 1790, con el grado de subteniente, fue voluntario a la defensa de la ciudad de Ceuta, en el norte de África, pasando posteriormente a la de la ciudad de Orán. Allí, en 1792, con 21 años, fue ascendido al grado de teniente de artillería.
En 1794, participó en la Guerra del Rosellón contra la Francia revolucionaria siendo capturado prisionero, permaneciendo en Toulouse como tal hasta que firmada en 1795 la Paz de Basilea, que puso fin a la contienda, fue liberado. Durante su cautiverio, conocida su valía como militar y artillero, sus conocimientos matemáticos y de varias lenguas, entre ellas el inglés, el francés y el latín, recibió ofertas de pasarse al bando revolucionario francés, ofertas que rechazó. En 1797, durante el sitio de Cádiz por los ingleses, dirigió una de las lanchas que atacaban a los navíos de Nelson, saliendo victoriosa la defensa española del ataque inglés.
Posteriormente y debido a la escasez de artilleros en la marina, se incorporó al navío San Ildefonso, e hizo dos viajes a América, ascendiendo a capitán de artillería en 1800 y destinándosele a un regimiento de artillería en Sevilla, dónde demostró su gran capacidad científica en su contribución al desarrollo de unas piezas ligeras de artillería.
En enero de 1808 fue destinado a Madrid donde, viendo el cariz que tomaba la presencia de los franceses en España, que ocupaban las plazas fuertes y las grandes poblaciones por las que iban pasando, planeó con Pedro Velarde un alzamiento general, que fracasó por no contar con el apoyo del gobierno. En la jornada del 2 de mayo, cuando se produjeron los primeros ataques de los soldados imperiales contra el pueblo madrileño, estando al mando del Parque de Artillería de Monteleón, permitió que entrara el pueblo para proveerse de armas y luchar al lado de Pedro Velarde y sus hombres. La lucha en este cuartel duró unas tres horas. Pero combatían frente a fuerzas diez veces superiores, y las municiones empezaron a escasear. La suerte estaba decidida. Herido en un muslo, Daoíz intentó seguir la defensa, pero falleció debido a heridas posteriores de bayoneta.

Monumento a Daoiz en la Plaza de la Gavidia (Sevilla)

Félix Velasco

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