jueves, 8 de agosto de 2013

Envidia

La envidia es la religión de los mediocres. Los reconforta, responde a las inquietudes que los roen por dentro y, en último término, les pudre el alma y les permite justificar su mezquindad y su codicia hasta creer que son virtudes y que las puertas del cielo sólo se abrirán para los infelices como ellos, que pasan por la vida sin dejar más huella que sus traperos intentos de hacer de menos a los demás y de excluir, y a ser posible destruir, a quienes, por el mero hecho de existir y de ser quienes son, ponen en evidencia su pobreza de espíritu, mente y redaños. Bienaventurado aquel al que ladran los cretinos, porque su alma nunca les pertenecerá.
Carlos Ruiz Zafón (El juego del ángel)
Félix Velasco - Blog

1 comentario:

Anónimo dijo...

no somos capaces de reconocer la envidia, no se sabe porque, pero es un mecanismo que nos arrastra hacia la carencia afectiva y nos hace ver menos que los demás cuando no lo somos, la envidia es un sentimiento que es asqueroso cuando lo identificamos en nosotros mismos y vemos lo que nos hace. Pero hay que ser conscientes de nuestra envidia para liberarnos. Cuando tenemos envidia nos estancamos en el camino hacia el éxito porque nos fijamos en la vida de los demás y no en nuestras cosas, dejamos pasar el tiempo y lo perdemos.